La tasa de nacimientos por embarazos adolescentes sigue siendo más alta que en 1990

Por Jeremías Batagelj

En la Ciudad de Buenos Aires hay, en porcentaje, más nacimientos por embarazos adolescentes que hace 29 años. Los datos surgen de un informe de la Dirección de Censos y Estadística de la Ciudad, en el que se subraya que esa tasa de fecundidad varía también según dónde vivas y cuantas oportunidades tengas: hubo más embarazos adolescentes en el sur de la Ciudad (en algunos barrios la tasa de fecundidad adolescente llego a ser del 40) que en la zona norte, región con mayor poder adquisitivo.

De acuerdo con las estadísticas del estudio, en 1990, el 5,5 por ciento de los nacimientos porteños correspondieron a jóvenes embarazadas entre los 15 y 19 años. Casi treinta años después, esa tasa no sólo no disminuyó sino que se incrementó: en 2017 -último año con datos recolectados por el Registro Civil porteño- la tasa de fecundidad adolescente fue de 6,5 por ciento del total de nacimientos. Es decir, aumentó uno por ciento.

En la Ciudad, de cada mil adolescentes de 15 a 19 años, 23 de ellas tuvieron, al menos, un hijo o hija. Cuando el rango es de 10 a 14 años, según el Registro Civil porteño, la tasa es de 0,3 de niñas (no madres) que parieron.

Cabe señalar que la tasa de fecundidad adolescente que se mide en el informe no es sinónimo del número de embarazos adolescentes: al no sancionarse la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y mantener al aborto como clandestino, no existe una cifra oficial que pueda dar cuenta del total de los embarazos en niñas y jóvenes. Por ende, sólo se toman en cuenta los nacimientos inscriptos en el Registro Civil de la Ciudad.

La mayor desigualdad se observa cuando se ubica la lupa en las condiciones demográficas en relación con la fecundidad adolescente. Según el informe, la tasa de nacimiento por embarazo adolescente (por mil mujeres) varía según el lugar donde se viva: en las comunas 1, 4 y 8 (los barrios que integran la zona sur) la tasa de nacimientos por embarazos adolescentes es de 38,1 , 42,8 , 45,4 , respectivamente. En Recoleta (Comuna 2) la tasa está en el otro extremo: 3, 3 adolescentes (de cada mil mujeres).

Por otro lado, si se tiene en cuenta el nivel educativo, casi en el 70 por ciento de la fecundidad adolescente, la joven no completó el secundario, según el informe de la Dirección porteña. Un porcentaje menor de jóvenes (menos del 4 por ciento) no finalizó el primario.

Del informe (que sólo estudió a las mujeres que mantuvieron su embarazo y dieron a luz, sin analizar otras variables) también se destaca que el año con mayor porcentaje de nacimientos -en la Ciudad- producto de embarazos adolescentes fue en 2011, cuando Mauricio Macri era el Jefe de Gobierno porteño. Allí, la tasa de fecundidad adolescente -con respecto al total- fue del 9 por ciento y, luego de ese pico, el número fue decreciendo, aunque nunca pudo, como ya se ha mencionado, volver a los valores de la década del 90.

Por último, del estudio se desprende que las mujeres que residen en la Ciudad tuvieron, en promedio, su primer hijo/a a una edad promedio de 29,5 años y las no primerizas a los 32,4 años. Y la tasa global de fecundidad en la Ciudad fue de 1,67 hijos por mujer, cifra inferior a los dos hijos por mujer establecido en ese trabajo como «nivel de reemplazo generacional».