En un año crecieron 252 por ciento los puestos callejeros en la Ciudad

Por Jeremías Batagelj

Para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero. Ese viejo dicho retumba cada vez más en los vecinos de la Ciudad. Es que en menos de doce meses, los puestos de venta callejeros aumentaron más del doble. Estos datos surgen de un informe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), donde se subraya que existen, al menos, 535 locales no habilitados en plazas, estaciones y calles. «La única propuesta que ofrecen las autoridades es la represión», explicaron los vendedores ambulantes. Constitución, Retiro y San Telmo, las zonas con mayores puesteros y manteros.

«Es un hecho que crecieron los manteros, los vendedores ambulantes. Hasta también aumentó la economía informal en las plazas. Y esa tendencia sólo se explica como la consecuencia de lo que venimos viviendo en los últimos años: la política económica del gobierno generó muchísima desocupación», indicó, en diálogo con Diario Z, Omar Guaraz, del sindicato de Vendedores Libres.

Según el informe, realizado del 2 al 31 de enero por la CAC, entre el 2018 y el 2019 crecieron 252 por ciento los puestos de ventas informales y mantas callejeras en la Ciudad. El primer mes del año pasado, tanto en las calles como en plazas y estaciones, se registraron 212 locales no habilitados. Ahora existen, al menos, 535 locales ambulantes. Eso sin contar a los vendedores que caminan la calle y el transporte público.

«La venta callejera es un sector muy dinámico, lo cual es difícil medir cuántas personas trabajan de eso. Sin embargo, nosotros, en la Ciudad, calculamos más de 10.000 personas viviendo de eso. Y seguro es un número corto», relató Guaraz.

Ahora bien, ¿cuáles son los lugares con más puestos callejeros? En el relevamiento que realizó la Cámara de Comercio se destacó la estación Constitución como el punto de la Ciudad con más manteros y puestos callejeros (91 locales callejeros). Lo siguieron la Estación Retiro (70 negocios no habilitados, la calle Perú -en San Telmo- con 68 puestos y el Parque Rivadavia, con 65.

Por su parte, el rubro más comercializado fue el de Alimentos y bebidas, que abarcó el 31,6 por ciento del total de los locales no habilitados. Cabe destacar que también creció su comercialización en relación con el año pasado. Los locales que le sigue fueron Indumentaria y calzado, con el 30 por ciento del total, Artesanías, con 16,6 por ciento y Óptica y relojerías, con el 15,6 por ciento.

El informe se reveló en las avenidas Avellaneda, Rivadavía, Pueyrredón, Santa Fé, Córdoba, Juramento, Cabildo, Avenida de Mayo y Callao. A su vez, también se recorrieron las calles Perú, Lavalle y Florida y las zonas de Once, Liniers y Microcentro. La muestra también contempló las estaciones de Rivadavia, Retiro, Constitución, Lacroze y Belgrano C y las plazas de Parque Rivadavia y Plaza de Mayo.

Pero si bien la estadística remarca el aumento de puestos de venta, para los puesteros, la calle «está cada vez más complicada». Y ese comentario no se da sólo por «el poco dinero que tienen los vecinos en sus bolsillos» sino por la constante represión que sufren de las fuerzas de seguridad: días atrás, la Policía de la Ciudad desmanteló parte de la feria de Parque Rivadavia, al expulsar a todos los vendedores que no tienen su mercadería en los puestos que instaló el gobierno.

«Al desalojo en Parque Rivadavia se le suma, por ejemplo, el ataque constante a los vendedores senegaleses, que no pueden trabajar», explicó Guaraz y agregó que «lo que las autoridades no se dan cuenta es que los vendedores ambulantes son duros y el secuestro de mercaderías y la represión no es un punto final. Nosotros vivimos de esto y no se nos puede quitar la fuente de trabajo».