Una familia necesitó más de 25 mil pesos en enero para no caer en la línea de la pobreza

Por Jeremías Batagelj

Veinticinco mil setecientos noventa y cuatro pesos con diez centavos. Ese es el ingreso que debió tener una familia porteña, en el primer mes del año, para superar la línea de la pobreza. Los datos son oficiales, de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad, que contabilizó a la familia tipo como propietaria de una vivienda. Es decir, para la extensa mayoría que alquila su hogar, los valores para no ser pobre son aún mayores.

Ya había sonado la alerta días atrás. El 30 de enero, la Dirección de Estadísticas porteña dio a conocer que se había duplicado el número de indigentes en la Ciudad, a la vez que, del último registro, se habían contabilizado al menos 639.000 porteños en situación de pobreza. Con otras palabras: uno de cada cinco vecinos en la Ciudad es pobre. Hoy, por su parte, se monetizaron estos registros: una familia tipo necesitó ganar 25.794,10 pesos (832 pesos por día) para no caer bajo la línea de la pobreza, una pareja de jubilados debió tener un ingreso que supere los 12.980,77 pesos para cubrir la Canasta Básica Total en enero del 2019 y un joven de 25 años necesitó, al menos, 9.471,81 pesos para situarse por encima de la línea de pobreza. Eso sí, todos esos valores consideraron a estos prototipos como propietarios de la vivienda.

Entonces, ¿cuánta plata necesitó un inquilino para no caer en la línea de la pobreza? Para la Dirección de Estadística porteña, el valor no difierió mucho: el «Hogar 5», definido como una pareja de jóvenes, propietaria, económicamente activa, debió tener en enero de 2019 ingresos de 15.154,18 pesos para no ser pobre. Pero si a esa misma pareja se le agrega un alquiler, la entidad porteña calculó que debió ganar 18.745,03 pesos. Es decir, costaría menos de 4 mil pesos un alquiler en la Ciudad. Este informe de la periodista Gisela Marziotta y el sentido común demuestran lo contrario.

También se calcularon los valores de la tasa de indigencia. Una familia tipo (dos jóvenes de 35 años con dos hijos con edad escolar) debió tener, en el primer mes del año, un ingreso de 12.721,73 pesos para cubrir la Canasta Básica Alimentaria del último mes. Una pareja, sin hijos, superó la línea de indigencia si obtuvo ingresos por encima de los 7.716,46 pesos. Cabe destacar que desde la asunción de Horacio Rodríguez Larreta como jefe de Gobierno la cantidad de indigentes no paró de aumentar: según las cifras oficiales, en tres años se duplicaron y hoy viven en la Ciudad Autónoma 198.000 personas bajo la línea de indigencia.

«Hay que ver qué razones tiene el jefe de Gobierno (Horacio Rodríguez Larreta) para explicar que en su gestión, la ciudad más rica del país, con un PBI per cápita propio de ciudades europeas, no solo aumentó la tasa de pobreza sino que también se duplicó las personas en situación de indigencia”, reflexionó, en diálogo con Diario Z, la directora del Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior de la UMET.

Por último, la Dirección General de Estadística de la Ciudad determinó que el costo de la Canasta Alimentaria (CA) y de la Canasta Total (CT) se ubicó en enero en 12.721 pesos y 25.794,11 pesos, respectivamente. Es decir que para comer, una familia necesita, al menos 457 pesos por día. La Canasta Alimentaria aumentó un 51 por ciento interanual. La Canasta Total, que a la CA se le agregan la inclusión de bienes y servicios no alimentarios , registró un aumento de 48 por ciento en los últimos doce meses.

«El último año tuvimos una inflación record, la más alta desde 1991. La caída del salario frente a la inflación también fue terrible, casi 7 puntos en 2018 y veníamos de una caída de 4 puntos y medio en 2016. Ni hablar de la capacidad adquisitiva de las clases vulnerables, donde al ser una economía informal, siempre se encuentran más endeble a las restricciones económicas, agregó el economista Leandro Mora Alfonsín.