Persianas bajas: cerraron 1.743 empresas en menos de tres años

Por Jeremías Batagelj

Si los números y las estadísticas reflejan la actividad económica, la gestión de Cambiemos en la Ciudad y a nivel nacional tiene mucho que explicar: en tres años cerraron casi dos mil empresas en la Capital, a la vez que 800 PyMEs se declararon con concurso preventivo de acreedores. Los datos surgen de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) , quien relevó la información pública del Boletín Oficial durante 2016, 2017 y 2018. El Centro de Investigación también subrayó que, además de las empresas que quebraron, en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires hubo 246 sociedades que entraron en período preventivo de crisis en los últimos tres años.

Para CEPA, no hay ninguna duda. «Desde el inicio de la gestión Cambiemos se ha presentado un incremento sostenido tanto de las quiebras, como de los concursos decretados por la Ciudad y Provincia de Buenos Aires en forma conjunta», explicaron en un informe. El Centro de Estudios registró el estado de las empresas que operan en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires -el 52 por ciento de las compañías inscritas en el país- durante los tres primeros años del gobierno de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta y contabilizó 1.743 empresas quebradas en la Ciudad y otras 434 compañías del otro lado de la General Paz. De ese millar de sociedades cerradas en CABA, 1.214 fueron empresas jurídicas y 524 compañías registradas por personas físicas.

Respecto de la evolución de las quiebras, en el informe del CEPA dio cuenta que los cierres se incrementaron 8 por ciento en 2017 (respecto del año anterior) y 11 por ciento en 2018, en relación con los números del 2017.

«Para poner en perspectiva lo acontecido durante 2018, en el peor momento de la crisis de 2002 entraron en concurso o quiebra en promedio 7,8 empresas por día, mientras que en 2018 entraron en concurso o quiebra en promedio 3,2 empresas, aunque solamente considerando la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, jurisdicciones que representan en conjunto el 52 por ciento de las empresas registradas en el país. Esto podría implicar que, si se respetara la proporcionalidad haciendo una sencilla estimación, se trataría de más de 6 casos diarios de concursos y quiebras a nivel nacional», indicó CEPA en su informe.

Ahora bien, si se analizan las quiebras de empresas por actividad económica entre 2016 y 2018 se evidencia que los rubros Manufacturas y Consumo, Construcción, Servicios Profesionales y No Profesionales explican el 66 por ciento de las quiebras. Esto se eleva al 85,5 por ciento si se incluyen los Servicios de Comercialización e Intermediación. El rubro Manufacturas y bienes de Consumo se encuentra a la cabeza y explica uno de cada cuatro quiebras. Dentro de esta última, el peso del sector indumentaria, textil y calzado, es el mayor con un 30 por ciento de esta agrupación, mientras que los mayoristas representan el 37 por ciento de los Servicios de Comercialización e Intermediación.

Cabe destacar también las empresas que iniciaron el Proceso Preventivo de Crisis en los últimos tres años. Tal como cuenta el informe, esta medida es una solicitud de las empresas, ante la Secretaría de Trabajo, «cuando se afecta a más del 15% de los trabajadores en empresas de menos de 400 trabajadores; a más del 10% en empresas de entre 3 400 y 1.000 trabajadores; y a más del 5% en empresas de más de 1.000 trabajadores ya sea por razones de suspensiones o despidos y cuya finalidad es encuadrar una solución que evite o disminuya estos efectos». En los tres años de la gestión Cambiemos, 246 solicitaron el Proceso Preventivo de Crisis. Si se analiza por año, en el 2017 aumentaron un 8 por ciento con respecto al año anterior. En 2018, en cambio, el aumento fue del 62 por ciento.

«Se registra un cambio cualitativo de política pública en términos laborales: lejos de propiciar el sostenimiento del empleo en un contexto de caída de la actividad, los procesos preventivos de crisis están oficiando sólo de protocolo administrativo para autorizar despidos», reflexionó el Cepa en el informe. «Los procesos preventivos de crisis se están convirtiendo, además, en formas de avanzar en la flexibilización laboral de facto. Esta herramienta es una forma de avance en reconversiones y ajustes que las grandes empresas buscan aplicar, ante la imposibilidad que el ejecutivo encuentra en el tratamiento parlamentario de una legislación reducida en derechos laborales, la reforma laboral», concluyó.

Los números del 2019

Otra organización, Defendamos Buenos Aires, relevó los datos que aún le faltaron al CEPA. Sólo en enero del 2019, 745 locales debieron cerrar en la Ciudad debido a la crisis socioeconómica del país. Según el relevamiento de la ONG, el barrio más afectado fue Las Cañitas, con 38 comercios que bajaron las persianas. Luego estuvo Puerto Madero, con 36; el centro con 35; y Belgrano, con 18 locales menos. Si se suman con la Provincia de Buenos Aires, el número llega a 2.536 negocios, es decir, más de 80 cierres por día.

«Se trata del peor enero desde que comenzamos las mediciones hace cinco años. Nunca habían cerrado tantos locales«, afirmó, en una entrevista al diario Perfil, Javier Miglino uno de los responsables del relevamiento.