«Estamos peor, haga algo», el desesperado reclamo de un trabajador a Mauricio Macri

Una vez más falló el guión diseñado para los actos de Cambiemos. El presidente de la Nación, Mauricio Macri, había arribado a Parque Patricios para recorrer, junto a Horacio Rodríguez Larreta, el complejo de viviendas construidas bajo el plan ProCreAr. Pero, al final de la presentación, un trabajador de la construcción se acercó al Presidente para reclamarle por la crisis socioeconómica y la inacción del Gobierno. «Estamos decayendo, la gente está decayendo”, relató.

«Yo soy un laburante, vivo día a día, a las cinco de la mañana me levanto. ¿Sabe qué? Perdoneme pero se lo tengo que decir, con respeto, estamos cayendo, la gente está decayendo. No importa el gobierno pasado, haga usted ahora», reclamó.

Ante la exigencia del trabajador, la única respuesta del Presidente fue repetir «lo sé». Luego, para cortar el diálogo, Macri intentó abrazarlo, lo que generó un tímido aplauso de la comitiva que acompañaba a las máximas autoridades de Nación y Ciudad. Como se observa en el video, el obrero volvió con sus compañeros (donde el Pro prefirió que nunca haya salido) y se retiró con un insulto. «Hagan algo, la concha de mi hermana», reclamó.

Si bien la acción del obrero fue espontánea, el gremio de la construcción, Uocra, reivindicó los dichos del trabajador. «Es lo que pasa en el país y nuestra realidad», expresó un vocero al periodista especializado en sindicalismo, Mariano Martín.

Macri recorrió esta mañana la obra de viviendas Estación Buenos Aires, ubicada en los barrios porteños de Parque Patricios y Barracas. Además de la presencia de Rodríguez Larreta, el mandatario estuvo acompañado por el ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio; el secretario de Vivienda de la Nación, Iván Kerr, y la gerente del IVC, María Migliore.

No es la primera vez que algo falla en el manual para actos de Cambiemos. Días atrás, cuando Macri a recorrió el Centro Nacional de Simulación Clínica (Censice) en el barrio de Balvanera, la visita no fue nada gratificante: pese a la extensa custodia policial, el Presidente no fue bienvenido no quiso hablar con la prensa y los vecinos lo abucharon cuando se retiró.