Nueva marcha en contra del proyecto del Gobierno para bajar la edad de imputabilidad

«No a la baja de imputabilidad. No al gatillo fácil y a la represión». Esas banderas volverán a flamear, de nuevo, por el Congreso Nacional. Es que esta tarde distintas organizaciones sociales convocaron a una movilización para frenar el proyecto de ley del Gobierno Nacional que busca bajar la edad de imputabilidad hasta los 15 años. Días atrás, el ministro de Justicia Germán Garavano presentó el anteproyecto con la asistencia de otros ministros, legisladores, jueces y los miembros de la comisión que redactó el texto.

«Un gobierno que no ha tomado (ni tomará jamás) una sola medida que mejore y contribuya al bienestar del pueblo, insiste con el manodurismo como única propuesta para seducir al núcleo duro de sus votantes», explicó la Coordinadora contra la represión policial e institucional (Correpi), en un comunicado. Otras organizaciones, tal como Encuentro de Memoria Verdad y Justicia, acompañarán el reclamo.

La marcha, convocada por distintas organizaciones de derechos humanos. tendrá su epicentro en el Congreso Nacional a las 18 horas. Uno de los puntos centrales que se reclamará es frenar la intención, tal como se observó en el anteproyecto que salió del Gobierno, de bajar la edad de imputabilidad a los quince años. «A partir de los 15, si (un adolescente) comete un delito grave, va a tener consecuencias graves”, había disparó la funcionaria días atrás.

«A diferencia de la intención del gobierno, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llamó a los Estados a elevar progresivamente la edad de imputabilidad conforme al sistema de justicia juvenil hacia una edad más cercana a los 18 años y que, una vez elevada, garantice que no sea disminuida en concordancia con el principio de no regresividad”, respondió la directora de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski.

«Bajar la edad de imputabilidad es un viejo anhelo de los preocupados en cercar con mayor rigor a lxs pibxs. No les preocupa que sufran desde la mala alimentación hasta el cierre de escuelas, desde la desocupación de sus padres hasta el reclutamiento policial en los barrios, desde la violencia material y simbólica hasta el gaste del discurso de la meritocracia.
Con este proyecto, el límite de 16 años se pasaría a los 15 para penar a lxs involucradxs en delitos graves. El proyecto del Frente Renovador, en sintonía con el oficial pero doblando la apuesta, contempla bajar a los 14 años. Cuando para las consecuencias se piensa del mismo modo, no hay por qué suponer que van a pensar distinto a la hora de ejecutar las causas», indicó Correpi.