La ministra Acuña volvió a arremeter con otro video y los gremios docentes contestaron: «No hay que naturalizar la pobreza en las escuelas»

A dos días del paro nacional organizado por Ctera, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, volvió a cargar contra los maestros que se adhieren al paro. Y lo hizo con una fórmula conocida: grabó un video en el que especifica cuánto es el salario mínimo de un docente e indicó que lo «más importante es que los chicos estén en las aulas». Los docentes respondieron. «Los maestros tienen un salario inicial por debajo de la línea de pobreza», explicó a Diario Z, Eduardo López, secretario de la Unión de Trabajadores del Estado.

«Nosotros estamos en contra de naturalizar la pobreza en las escuelas. Los chicos vienen más pobres, las familias están más pobres. Yo sé que a los funcionarios les preocupa el inicio del ciclo lectivo, a nosotros también. Pero también nos preocupa y nos ocupa el acceso a la escuela, la permanencia y el egreso», agregó el docente.

Pese al feriado, la disputa entre los funcionarios de la cartera de Educación de la Ciudad y los gremios docentes sumó un nuevo capítulo. La ministra fue la primera en mover las fichas del tablero. «Algunos sindicatos nacionales y partidos políticos llamaron a paro y eso no tiene nada que ver con la realidad educativa de la Ciudad de Buenos Aires, pero los invitamos a seguir dialogando como hacemos hace más de 10 años», dijo Acuña, en un spot que circuló en las redes sociales. «Este 6 de marzo lo más importante es que los chicos y chicas estén en las aulas aprendiendo y construyendo su futuro. Los esperamos», agregó en el mensaje dirigido a los maestros porteños.

«A partir de marzo un maestro recién recibido, sin antigüedad va a cobrar en mano por una jornada completa 44.800 pesos y por media jornada 22.400 pesos también en mano», expresó Acuña y dijo que se incluyeron «dos cláusulas para garantizar que el salario no pierda contra la inflación».

https://twitter.com/aforchieri/status/1102265580244135936

Los docentes respondieron. «El año pasado la inflación del 49 por ciento. y nos ofrecieron cuarenta por ciento. Es decir, bajamos nueve pisos. De la planta baja te bajan al noveno subsuelo. Después de ahí, te gritan desde arriba ´no van a seguir bajando este año´», indicó el secretario general de Ute.

«Es una escalera. Años que no hay elecciones, bajamos. Cuando hay elecciones, nos mantenemos. No podemos mantener eso porque es una escalera descendiente», completó.