En los jardines maternales dan leche rebajada con agua a los bebés

Galletitas dulces. Vainillas. Magdalenas. Figacitas. Azúcares por doquier. Ese es el desayuno y/o la merienda en un jardín público de la Ciudad. El menú fue difundido en la página oficial del Gobierno, luego del inicio (parcial) del ciclo lectivo porteño. Al enterarse, los especialistas en nutrición exigieron que se cambie la oferta alimenticia: “Este menú es violencia”, indicaron.

“Harina blanca, azúcar, aceite y aditivos. Yogures que son casi golosinas. Leche rebajada con agua para bebés. Quienes lo diseñaron son unos delincuentes”, indicó Soledad Barruti, autora de Malcomidos y Mala Leche, libros que analizan críticamente la industria alimentaria y advierten sobre las consecuencias de un menú basado en productos ultraprocesados. La periodista escribió, en su cuenta de Twitter, que “el resto de los ingredientes que hacen a este menú tampoco son alimentarios. Ponen cacao en vez de chocolatada y yogur bebible como si eso lo hiciera parecer menos lo que es: golosinas líquidas”, agregó.

“¿Opcional figacita? ¿Azúcar como ingrediente? No puedo creer que alguien diseñe esto, otro lo apruebe y todos cobren por darle basura a los pibes”, expresó Gabriela Saddakni, chef especializada en Alimentación Saludable.

Los especialistas también apuntaron contra el menú diseñado, por el Gobierno de la Ciudad, para los menores de un año. “Según la evidencia que existe los menores de dos años no deberían consumir azúcar agregada. El exceso de azúcar no es una pavada: genera desde caries hasta problemas metabólicos como diabetes tipo 2, y distintas enfermedades degenerativas. Antes que eso condiciona las preferencias en una apuesta por lo dulce que solo tiende a aumentar”, indicó Barruti. En el menú que ofrece la Ciudad para los bebés menores a doce meses, se sugiere la leche de vaca, diluida en agua y azucarada.

“El Gobierno de la Ciudad le da a las instituciones educativas la opción de dar mamaderas con leche entera rebajada con agua más azúcar. La receta es la que sugieren los profesionales cuando no existen otras opciones, leche de madre en primer lugar y si no hubiera fórmula. El mal menor ante la pobreza. Ahora bien, pensar esta opción desde el gobierno con más presupuesto del país es ahorrar para enfermar”, relató Barruti. Y agregó: “Es el gobierno más rico del país. No puede tener esa opción de mamaderas rebajadas”.