Denuncian el mal estado del edificio del Archivo General de la Nación: «Estamos en estado de emergencia»

Los trabajadores del Archivo General de la Nación denunciaron que, debido a la falta de infraestructura, los miles de documentos que contiene el archivo pueden echarse a perder. En una carta firmada, los archivistas aseguraron que «hay goteras dentro de los depósitos» y calificaron de «negligente» el accionar del Ministerio del Interior, a cargo de Rogelio Frigerio, al no disponer de medidas para cuidar el archivo. El director del organismo, Emilio Perina, reconoció las dificultades que atraviesa uno de los principales repositorios de América Latina.

«Denunciamos la situación de desidia y negligencia por parte de las autoridades del Ministerio del Interior- Archivo General de la Nación, a cargo de Emilio Perina Konstantinovsky, en relación a la falta de mantenimiento del edificio que afecta al objetivo de cuidar y conservar el acervo documental«, denunciaron los trabajadores agrupados en ATE.

Los trabajadores del Archivo -fundado hace 103 años- explicaron que la mañana del 8 de marzo llegaron al edificio de Alem 246 y, al momento de entrar al depósito de documentos del Poder Ejecutivo, encontraron el área repleto de agua y con incontables goteras que atravesaban el techo y las paredes. «Ante esta situación se les pidió a las autoridades que busquen los medios para acondicionar el techo del depósito lo cual fue hecho de manera provisoria, mediante la instalación de plásticos que no hicieron más que agravar la situación», explicaron.

«Lamentablemente la lluvia del martes 12/3 a la mañana volvió a entrar al depósito y afectó de forma directa 700 unidades de conservación del Fondo Juzgado del Crimen y a 23 unidades de conservación de la serie Decretos PEN, repitiendo y agravando la situación del viernes 8», expresaron los trabajadores en la carta firmada con remitente a las autoridades del Ministerio de Interior y agregaron que «mientras el depósito se inundaba, mojándose tomacorrientes, descascarándose partes de las paredes y el cielorraso, el Director Nacional del Archivo, informado reiteradas veces de la situación, prefirió salir al aire en un programa radial, haciendo gala de su falta de formación en materia archivística, opinando sobre una causa judicial de interés público».

El Archivo General de la Nación tiene 103 años de historia y se constituye como un de los principales repositorios de América Latina. Su patrimonio se conforma de documentos escritos, fotográficos y audiovisuales, que abarcan un arco temporal de quinientos años. «Su función es reunir, ordenar y conservar la documentación que la ley le confía, para difundir el conocimiento de las fuentes de la historia argentina», describe la propia página del Archivo.

Por su parte, los orígenes del Archivo se remontan a la creación del Archivo General de la provincia de Buenos Aires en 1821, durante el gobierno de Martín Rodríguez, y por una iniciativa de su ministro, Bernardino Rivadavia. Tras la federalización de la ciudad de Buenos Aires, fue nacionalizado en 1884. En 1958, el Archivo Gráfico de la Nación (había sido creado en 1939) pasó a constituir el Archivo General de la Nación. 

El que retomó el guante fue el propio Perina, apuntado por los trabajadores por «ningunear» la situación. En una entrevista con el canal de noticias TN, el director del organismo reconoció las fallas edilicias, al indicar que «el Archivo tiene 102 años y por eso estamos terminando un edificio para que sea un archivo y no como éste que fue construido para ser un banco, que tiene montones de dificultades», dijo el funcionario.

Además, Perina reconoció que las condiciones de trabajo diarias son malas, «no son las ideales» y que hace muchos años «está colapsada» la estructura. «Hay dificultades para sostener la temperatura y la humedad adecuada para los documentos; tenemos problemas de goteras y cañerías; y siempre vas a encontrar algún lugar para que estas cosas pasen. De ese edificio hay que salir», expresó.

«Perina, por su parte, trató de instalar una intención gremial en el reclamo: «Veo una exageración para dañar la imagen del archivo». Los trabajadores contestaron en la carta. «Exigimos la inmediata respuesta por parte de las autoridades responsables del Ministerio del Interior, solicitando que se arbitren los medios necesarios para proteger la memoria histórica de nuestro país, evitar futuros desastres y reconocer la insalubridad de las tareas realizadas», concluyeron los trabajadores.