Van a remodelar la Terminal de Ómnibus de Retiro

La Legislatura votó este jueves una ley que autoriza amplias reformas en la
Estación Terminal de Ómnibus de Retiro (ETOR) y todo su entorno a partir de un convenio entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires. La ley quedó sancionada con 33 votos del bloque Vamos Juntos; 14 votos en contra, de Unidad Ciudadana, PS, Frente de Izquierda y los Trabajadores, Autonomía y Libertad y Gen, y 9 abstenciones de Evolución y Bloque Peronista.

Las obras y los servicios que se realizarán procuran mejorar la movilidad, la circulación y el tránsito, integrar distintos medios de transporte e incluir al barrio Padre Carlos Mugica (ex Villa 31), en proceso de reurbanización.

El convenio de cooperación suscripto el año pasado entre los misterios de Transporte nacional y de Desarrollo Urbano y Transporte -ahora ratificado por la Legislatura- acuerda «acciones conjuntas» para las obras de remodelación. Previamente, en el año 2017, la Agencia de Administración de Bienes del Estado de la Nación (AABE) desafectó de la jurisdicción nacional el predio sobre el cual se levanta la terminal de buses de larga distancia y le otorgó a la Ciudad el permiso de uso de esos inmuebles.

La reestructuración de Retiro está relacionada con las obras del Paseo del Bajo, que se prevén inaugurar este año; la reconfiguración en marcha de las estaciones cabeceras de los ferrocarriles Belgrano Norte, Mitre y San Martín; la extensión hasta Retiro de la línea E de Subte. Por eso se hará un Centro de Trasbordo que también conectará con el Metrobus del Bajo, el Metrobus de la Av. 9 de Julio, nuevos accesos y calzadas para la movilidad peatonal, vinculación con el proyecto de parque en altura o puente parquizado y la apertura de vías de circulación entre el barrio Mugica y su entorno y en el interior de dicha barriada, donde se prevé el ingreso futuro de colectivos del transporte automotor de pasajeros.

Paralelo a lo que hoy es una calle lateral interna de la terminal, por donde ingresan los buses que arriban a esa estación, se abrirá una calle de acceso al Barrio 31, la que será además la línea de deslinde.

La presidenta del Bloque Peronista, María Rosa Muiños, explicó que “falta especificar varias cosas dentro del convenio, no estamos en contra de la modernización de la terminal pero el convenio no tiene un plan urbanístico, sólo se piensa en aumentar su constructibilidad”.

pero, por otra parte, el convenio tienen algunas especificidades que conllevan algunas ausencias. Por ejemplo, en su cláusula primera se sostiene se llevarán a cabo acciones para favorecer la integración de la Estación con su entorno, contribuyendo al desarrollo sostenible, contemplando aspectos sociales, económicos, culturales y urbano ambientales. Pero no hay plan urbanístico del sector o en la cláusula cuarta se incorpora a la Ciudad la calle funcional Barrio 31 y mejoras que fueran realizadas en el espacio público sin definir cuáles son estas», agregó Muiños.

«No se establece la realización de un concurso nacional de ideas de arquitectura y urbanismo para definir el proyecto con intervención de las organizaciones pertinentes, ya sea la Sociedad Central de Arquitectos, los Consejos profesionales», completó la legisladora del Bloque Peronista.

Los principales detalles de la ley son:

– «Se podrá refaccionar, reformar, transformar y/o ampliar el volumen edificado, en el marco de los parámetros establecidos por la presente norma».

– Se admitirán nuevas edificaciones. No se admite la subdivisión parcelaria.

– Se mantendrán las líneas de edificación sobre las avenidas Ramos Mejía y Antártida Argentina. No podrá conformarse línea de edificación en el límite con el Barrio 31, calle Roldolfo Walsh.

– Las nuevas construcciones no podrán superar el 30% del predio (60.000 m2 sobre rasante, a contar sobre la superficie existente).

– El límite de altura es de 28 metros, pero en un sector que representa el 1,5% del terreno se admite una altitud límite de 45 m.

– «Los accesos vehiculares serán diseñados teniendo en cuenta la no interferencia con el tránsito vehicular sobre las arterias perimetrales».

– Se abrirá una calle de deslinde que servirá como acceso al Barrio 31.

Los accesos peatonales deberán integrar la trama urbana existente y la zona de paradas de transporte urbano.

El estacionamiento de taxis y autos particulares, de los ómnibus de larga distancia y de los colectivos de metropolitanos, así como y el movimiento de carga y descarga será determinado por la Secretaría de Transporte. «Deberán proponerse espacios verdes con superficie absorbente y vegetada y techos verdes extensivos e intensivos, de acuerdo a reglamentación vigente».

Los usos admitidos en el predio, además del específico de estación terminal de ómnibus, incluyen locales comerciales minoristas, de servicios terciarios y de equipamiento, con excepciones a determinados rubros o actividades. También se admiten alojamientos hoteleros (pero no albergues transitorios), estaciones de servicios de combustibles líquidos y gas natural comprimido, garaje, servicios públicos y deposito de transporte, entre otros.