Santilli anunció un sistema de reconocimiento facial y expertos dicen que «avanza contra el derecho a la intimidad»

Unas horas después que el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, confirmó que se implementará en la Ciudad un sistema de reconocimiento facial «que permitirá detener delincuentes», expertos en temas de derechos humanos en entornos tecnológicos cargaron contra el proyecto de Cambiemos. «Esto implica un avance sobre las garantías de protección de la intimidad que tienen los ciudadanos«, dijo Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre.

En pleno Congreso Internacional sobre Delito Transnacional, Santilli -quien también cumple el rol de Ministro de Seguridad porteño- no dudó en indicar una fecha para el lanzamiento del sistema tecnológico: 22 de abril. Para esa fecha, el vicejefe calcula que estará en las calles un software que vincular las caras con los datos personales de un ciudadano.

«El reconocimiento facial será solo para aquellas personas que tienen pedido de captura por parte de la Justicia. Por ejemplo el 23 de febrero de este año atrapamos con este mecanismo a un hombre que tenía una condena de diez años por secuestrar personas; lo que creo que la sociedad quiere es que los agarremos», relató Santilli y agregó que «la tecnología artificial la aplicamos para poder vivir en paz, a tener mayor tranquilidad en nuestra vida y poder atrapar a los delincuente».

Distintos especialistas salieron al cruce. En una columna de opinión, en el portal Infobae, el profesor de Periodismo Judicial de la Universidad Abierta Interamericana, Nicolás Lucca, indicó que, con el criterio del gobierno, «en el afán de identificar a uno, nos identificarán a todos» y agregó que «no faltará quien venga a decir que ´quien nada oculta nada teme´. Del mismo modo que en las redes sociales elijo qué mostrar y qué no, el Estado no tiene por qué saber si me gusta comer, qué hago los sábados a la noche con cinco personas entrando a un bar».

Por su parte, Dalia Ferreira, quien en su Linkedin se identifica como presidenta de la ONG Transparencia Internacional, indicó en su cuenta de Twitter que «Solo para los malos es una excusa peligrosa de aquellos que creen que poner tecnología los transforma en modernos y cool, sin importar cuantos derechos y libertades ponen en peligro«.

En noviembre del año pasado, en medio de críticas por el operativo policial de la final de la Copa Libertadores, el vicejefe de Gobierno porteño -egresado como contador en la Universidad de Buenos Aires- reemplazó a Martín Ocampo como ministro de Seguridad porteño.

Ayer, en su escueta presentación, Santilli también agregó que «el sistema (de reconocimiento facial) posibilitará agilizar la búsqueda de material «forense», es decir, las pruebas de un delito que antes requerían ser examinadas por un agente durante muchas horas y que ahora se harán de manera automática».

«Se parte de la idea de seguridad basada en la vigilancia permanente de todos los espacios. Y la vida privada de las personas no sólo incluye su esfera domiciliaria sino también en el espacio público. Por eso, ni el Estado ni los privados están habilitados a invadir esa privacidad. Los trayectos de circulación, la libre conversación con terceros, todo lo que se hace en el espacio público tiene una presunción de privacidad, que implica que el Estado no puede meterse en esas prácticas sin una razón justificada”, reflexionó Busaniche en una entrevista con Página/12.

Además, la presidenta de Fundación Vía Libre remarcó que “cuando una tecnología queda implementada para una cierta población-objetivo, termina siendo aplicada para todos. Impacta sobre toda la sociedad, independientemente de que el voluntarismo apunte a un grupo meta”. Y agregó que “es muy peligroso viendo cómo aplican las medidas represivas las fuerzas de seguridad. Sólo hay que recordar el caso de los arquitectos chilenos o los jugadores de Pakistán, y el discurso del miedo permanente que construye al otro como potencial agresor”.

En los últimos años, algunas ciudades han implementado sistemas con funcionalidades similares al anunciado por Santilli, que usan inteligencia artificial para comparar en tiempo real los rostros de transeúntes con las imágenes de sospechosos, alojadas en bases de datos policiales. En China la policía de la provincia de Henán utiliza un sistema similar desde 2017, y en su primer año de uso esta tecnología ayudó a detectar y arrestar a 80 sospechosos, según datos de la agencia Xinhua. Para ello usa cámaras equipadas con tecnología de reconocimiento facial.

En Gales, por su parte, la Policía quiso probar el sistema de detección facial en un partido de fútbol. «Hubo 92% de falsos positivos», expresó Lucca. Busaniche, por su parte, indicó que en la última temporada de la Champions League se utilizó el mismo sistema para distintos encuentros de fútbol en diferentes países. «El experimento dio resultados deplorables”, concluyó la especialista en tecnología y derechos humanos.