Reabrió el Mercado de San Nicolás y a los puestos tradicionales se sumó un patio de comidas

El centenario Mercado San Nicolás, un clásico porteño que llegó a tener que instalar en la calle sus más de 400 puestos, presentó el viernes su versión remodelada que incluye 18 locales -los tradicionales almacén o carnicería-, pero también versiones gourmet y «estaciones saludables». Ubicado en la avenida Córdoba a metros de Callao, también se montó una plaza de comidas con mesas, sillas y capacidad para 100 personas y se construyó un entrepiso para depósito de los locales.
El mercado, que nació como feria en 1905, reabrió con nuevos servicios, locales gastronómicos, alquiler de espacios compartidos de trabajo, y una superficie total operativa de 961 metros cuadrados. “A los puestos tradicionales de verdulería, frutería, carnicería, almacén y pescadería, y además podrán disfrutar de una oferta gastronómica renovada, como «parrilla La Dorita, Hell’s Pizza, panadería Malvón, heladería Ice Roll -ganadora del Potenciate Gastronómico 2017 que hace helados en rollo-, cafetería Tostado, una rotisería y una chivitería», detalló el gobierno porteño.
«Yo estoy en la carnicería desde el año 1966, cuando el mercado estaba afuera. Acá uno con los clientes  se convierte en familia. Vimos nacer y crecer a nuestros hijos que ya son grandes y tienen su propia familia. Han venido como clientes Pepe Biondi y Tita Merello. También venían Olmedo y Porcel cuando salían del teatro Maipo. Venían a la mañana mientras nosotros cortábamos la carne, y se entretenían con nosotros», le contó a Télam Luis Gómez, el carnicero.
Celia Pinto, quien está en el mercado desde hace 30 años y tuvo un local de refacción de ropa y ahora una dietética, destacó: «con el puesto de costura pude criar a mis 4 hijos».
Sin ocultar la alegría por la reinauguración, la mujer contó emocionada que vivió «muchas cosas en este lugar».
El mercado estará abierto de lunes a sábado de 9 a 24 y ofrecerá el servicio de «Estaciones Saludables en los Mercados», tal como sucede en los de Belgrano y Bonpland, donde los nutricionistas informan sobre los tipos de alimentos, planificación del menú, cómo evitar el desperdicio de comida o aprender a leer las etiquetas de los empaques.