Para cederle los terrenos a San Lorenzo, Carrefour cerró sus puertas y 170 empleados aún no conocen su futuro

El club San Lorenzo de Almagro está un paso más cerca de cumplir su viejo anhelo: volver a tener su estadio en avenida La Plata 1700, en el corazón del barrio de Boedo. El hipermercado Carrefour cerró su puerta en ese prediopara dar paso a la transición de los terrenos, tal como lo estipula la Ley de Reparación Histórica votada en la Legislatura. Pero detrás de los trámites de compraventa, los 170 empleados de la cadena de supermercados aseguraron que la compañía solo les “ofreció” la apertura de retiros voluntarios y que no dieron ninguna garantía de relocalización.

El hipermercado Carrefour, que está en Boedo desde 1981, dejó de exisitir. El CEO local de Carrefour, Rami Baitieh, lo había confirmado diez días atrás, en una reunión que mantuvo con los trabajadores del supermercado. “Tenemos que devolver terrenos antes del 1º de junio. Intentamos encontrar una solución pero no se logró y Carrefour tiene la obligación por la ley de devolver terreno”, había expresado en la suerte de asamblea.

Pero si bien los hinchas de San Lorenzo festejan, no son todas alegrías. En la misma reunión, el CEO local les “propuso” a los 170 trabajadores del supermercado una oferta de retiros voluntarios: quienes lo acepten cobrarán la indemnización más un plus del 75 por ciento. En esa misma propuesta, Baitieh agregó que se mantendrán los servicios de la obra social “por lo menos” hasta fin de año. No bien finalizó la reunión, los empleadores explicaron que no hubo ninguna garantía de relocalización ofrecida por parte de Carrefour.

Cabe destacar que, de acuerdo con la ley (Ley 4348)  que dispone la “reparación histórica” de los terrenos del Viejo Gasómetro al club San Lorenzo, “se debe contemplar especialmente la situación laboral de los trabajadores en resguardo de sus derechos como empleados en relación de dependencia del titular del predio individualizado”.

Voceros de la compañía aseguraron a la agencia Télam que “no habrá despidos” ya que a los trabajadores que no acepten el plan de retiro, se les dará la opción de ser reubicados en otras tiendas de la empresa. 

Pintadas de los hinchas de San Lorenzo en el supermercado

El 15 de noviembre de 2012, con 50 votos a favor y ninguno en contra, la Legislatura había aprobado un convenio para que Carrefour le venda a San Lorenzo las tierras de la avenida La Plata. Dos años después, ambas partes llegaron a un acuerdo por 110 millones. El club aún debe pagar las últimas dos cuotas, de 1 millón de dólares cada una.

¿Cuál es el próximo paso para cumplir la obsesión de “volver a Boedo”, tal como cantan, los domingos, la hinchada de San Lorenzo? Luego del arreglo con Carrefour, el club cuyo vicepresidente primero es el conductor Marcelo Tinelli deberá, ahora, esperar a que se apruebe -también en el Palacio Legislativo porteño- un nuevo Código de Rezonificación que habilite a la construcción de un estadio en el barrio. El diseño ya fue presentado a finales de 2018 en la mesa de entrada y en la primera sesión legislativa el legislador de Unidad Ciudadana Leandro Santoro lo presentó en el recinto.

Pero si bien los miles de fanáticos del cuervo festejan cada avance de su sueño, un grupo de vecinos de Boedo y Parque Chacabuco –algunos, agrupados en Facebook- reclaman que también se oiga su voz: ellos aseguran que una cancha de fútbol generaría una desvalorización de su vivienda (citan el ejemplo del Barrio River) y se preocupan por el cambio de vida que tendrá Boedo.

El vicepresidente segundo de San Lorenzo, Roberto Alvarez, afirmó al diario Página/12 que hoy “es una fecha importante” y destacó que el proyecto que planificó la entidad deportiva “es integral porque contempla no solo la construcción de un estadio utilizable cada 15 días, sino que busca mejorar Boedo con la creación de un lugar multiuso”. “San Lorenzo ya volvió a Boedo y se cumplió la utopía”, dijo el dirigente que agregó comprender la resistencia de algunos vecinos a la instalación de una cancha que prevé albergar a 42.000 personas.