Tren Sarmiento: por la crisis, el gobierno intentará cambiar el soterramiento por un viaducto

El gobierno nacional baraja la idea de cambiar el soterramiento del Tren Sarmiento por la construcción de viaducto que eleve las vías del ferrocarril en el trayecto Liniers-Caballito. En enero de este año, la tuneladora atravesó la General Paz, pero la maquinaria se detuvo en la estación Liniers y nunca más volvió a arrancar. Según Mauricio Macri, el soterramiento iba a terminar en 2022.

Parte del túnel ya está construido: el corredor atraviesa las estaciones Ramos Mejía, Ciudadela y Liniers. Pero según publicó el sitio La Política Online, para completar el trayecto de 11 kilómetros que une las estaciones Villa Luro, Flores, Floresta y Caballito, el Ministerio de Trasporte de la Nación -que conduce Guillermo Dietrich- tiene pensado cancelar la obra y replicar los viaductos construidos en Belgrano y Palermo.

La principal -y única razón- que argumentan es económica: los costos de soterrar completamente el tren estaban estimados en casi tres mil millones de dólares, un promedio de 166 millones de dólares por kilómetro.

En octubre del 2016, el presidente Macri anunció que el túnel llegaría a Caballito, como máximo, en 2022. Pero pasaron cosas. En enero, el consorcio de empresas a cargo de la obra (la italiana Ghella y la argentina Sacde, ex Iseca) suspendió a más de 100 trabajadores que se ocupaban de excavar el corredor. Luego, un par de semanas después, la obra quedó paralizada, al punto de cesar, incluso, la fabricación de dovelas, los anillos de hormigón que componen el túnel.

En 2016, Macri y Vidal visitaron la obra. Ahora quieren hacer viaductos

La paralización de la obra ocurrió en el mismo momento que el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi procesó al ex ministro de Planificación, Julio De Vido, y a sus ex colaboradores Roberto Baratta y José López, en una resolución en la que también se dictó la falta de mérito a empresarios indagados, entre ellos el primo presidencial Angelo Calcaterra y Jorge “Corcho” Rodríguez. Los procesamientos sin prisión preventiva incluyeron embargos de ocho millones de pesos para los ex funcionarios por presuntas “negociaciones incompatibles con la función pública”, a raíz del direccionamiento de la licitación para adjudicar las obras del soterramiento. Este consorcio estaba integrado por las firmas Odebrecht –la constructora brasileña protagonista del escándalo del Lava Jato– Iecsa, de la familia presidencial, Comsa y Ghella.

Pero la historia del soterramiento del Sarmiento es aún más antigua. En agosto del 2001, Aníbal Ibarra, por entonces jefe de Gobierno de la Ciudad, lanzó un plan para construir el Corredor Verde del Oeste: el proyecto consistía en construir espacios verdes entre Once y Liniers con el soterramiento del ferrocarril. La obra iba a contar con financiamiento del gobierno nacional y tenían un plazo de construcción de entre siete y ocho años. La crisis y el estallido social de diciembre de 2001 dejaron trunco el plan.

Luego, en 2006, el ex presidente Néstor Kirchner anunció la licitación internacional para el soterramiento del Sarmiento en el tramo entre Caballito y Liniers. Años después, en el mandato de Cristina Fernández de Kirchner se instaló la tunelera, con la promesa de empezar a excavar el túnel. El gobierno de Macri anunció, de nuevo, la obra. El final ahora es incierto.