El oficialismo avanza en su proyecto de enrejar la Plaza de Mayo

Esta mañana, la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura porteña firmó el dictamen favorable del proyecto que busca autorizar el enrejado permanente sobre la histórica Plaza de Mayo. Pese a las críticas de las agrupaciones de derechos humanos, la medida había sido aprobada en el palacio parlamentario, en primera lectura, sólo con los votos de Vamos Juntos: para la segunda (y definitiva) votación se prevé que ocurra lo mismo.

La normativa prevé asegurar la instalación de un cerco de seguridad emplazado de modo transversal desde Av. Hipólito Yrigoyen hasta Av. Rivadavia, por detrás de la Pirámide de Mayo, a la altura del eje de las calles Defensa y Reconquista.

Desde la dirección general de espacios verdes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad explicaron, al diario Perfil, que se trata de “un sistema de rejas de las mismas características a las de Casa Rosada. La intención es que estén siempre abiertas al paso peatonal salvo que organismos de seguridad dispongan lo contrario”.

La polémica por las rejas de Plaza de Mayo ya lleva un largo arraste. Meses atrás, el Ejecutivo porteño colocó un enrejado permanente en ese espacio, sin haber sancionado una normativa especial para tal fin y sin el apoyo de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos (CNMLBH) -que debe dar su aprobación previa sobre toda intervención material sobre los bienes protegidos-. Por ello el juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario del Juzgado N°8, Osvaldo Otheguy, declaró que la instalación de rejas en ese espacio fue ilegal.

De esta manera, la sentencia estableció que el Ejecutivo porteño tenía un plazo de 90 días para que la Legislatura de la Ciudad sancione una ley que apruebe la instalación de las rejas en la Plaza de Mayo: con la aprobación del texto de esta mañana, el objetivo está más cerca.