Urbanización de la villa Rodrigo Bueno: ya se mudaron 23 familias a los edificios nuevos

Calles asfaltadas, nuevas luminarias y 46 edificios a estrenar es el escenario del predio donde se erigía la villa Rodrigo Bueno, transformada hoy en un barrio tras el proceso de urbanización que comenzó a concretarse hace una semana con la mudanza de 23 familias.

El proceso de urbanización del barrio tiene previsto que para octubre vivan 612 familias a los 46 nuevos edificios linderos a la avenida España

La antigua villa, que estaba rodeada de vegetación, humedad y al lado del viejo obrador de la autopista Buenos Aires- La Plata, se convirtió hoy en un lugar «que le cambió la vida a la gente» dijeron los vecinos durante una recorrida efectuada por Télam.

«Tener mi casa propia me cambió la vida», aseguró hoy Lucía Beltrán, una vecina del barrio Rodrigo Bueno quien es parte de las 23 familias mudadas la semana pasada a nuevos edificios tras la urbanización de la villa iniciada hace dos años por el el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC). 

Una vez adjudicado el inmueble, cada propietario deberá pagar una cuota que no podrá exceder el 20% de sus ingresos a través de créditos blandos otorgados por el IVC y el Banco Ciudad. 

«Todo está construido en tres plantas, en departamentos de 1 a 4 dormitorios, y los edificios tienen salón de usos múltiples (SUM). Todos los hogares de planta baja tienen acceso para personas con movilidad reducida y hay 51 locales comerciales», precisó Lucas Randle, coordinador del proyecto de integración del barrio.

La urbanización del barrio, que beneficia a más de 2.500 personas, parte de la ley 5798 que fue aprobada por unanimidad en la Legislatura porteña el 23 de marzo de 2017.

Tras realizar un censo, el gobierno porteño tuvo como criterio para la relocalización de las familias atender a aquellas que vivían sobre palafitos (al lado del canal) y las que tenían terrenos que eran necesarios para la apertura de calles y pasillos.

El gobierno afirma que a fin de año todas las familias estarán mudadas.


En tanto, a través de la ley se creó la Mesa de Gestión Participativa (MGP), por lo que todo el proceso de urbanización contó con la participación de los vecinos. 

Para los vecinos que no fueron mudados y quedaron en el barrio histórico se les hará la conexión a la red de servicios públicos, habrá un mejoramiento de las viviendas financiado por el IVC y está en construcción un playón gastronómico, con el fin de potenciar los emprendimientos de los vecinos.

«Lo único malo es que antes no pagábamos nada de servicios y ahora si nos formalizan vamos a tener que hacerlo», reconoció un vecino.