La bajante del Río de la Plata «secó» el Riachuelo

Una fuerte bajante del Río de La Plata, que alcanzó 1,20 metros por debajo de su nivel habitual, «secó» durante buena parte de la mañana el Riachuelo en el Día de la Bandera.

Desde la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar), informaron a Télam que «el Riachuelo se mostró hoy con poca agua por la bajante extraordinaria del Río de La Plata, con el que es interdependiente».

«A la altura de La Boca registramos una bajante de 1,22 metros, pero eso se va a regularizar por la crecida del Río de La Plata y el caudal que comienza a bajar de la cuenca alta del Riachuelo», precisó el vocero.

Esta bajante, dijo, «llegó a un nivel que dificultó la operación de la lancha que trabaja en la limpieza del agua en la Vuelta de Rocha a la altura de La Boca, pero además vamos a tener mucho trabajo cuando todas las lluvias de la cuenca alta y media que escurren hacia el Riachuelo empiecen a traer todos los residuos hacia las barreras en la cuenca baja», que todavía está en un nivel descendente.

Aunque «el pronóstico marcaba que podía registrarse una bajante de hasta 1,50 metros por debajo del nivel habitual del Río de La Plata a la altura del Riachuelo, esta tarde se alcanzó un pico de 1,20 y estimamos que se va a mantener así hasta el final de la tarde para luego comenzar a recuperar sus valores de manera constante hacia mañana», informó a Télam el Servicio de Hidrografía Naval.

El Club de Pescadores

.Vecinos y peatones que recorrían hoy los paseos de la desembocadura del Riachuelo en el barrio porteño de La Boca, la Reserva Ecológica Costanera Sur en el barrio de Puerto Madero o la Costanera Norte, frente el Aeroparque Jorge Newbery, se encontraron con el sorprendente paisaje de amplias superficies del lecho del Río de La Plata visibles a causa la abrupta merma del caudal.

Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA), que brinda ese servicio y el de saneamiento, señaló n un comunicado que la pronunciada baja en los niveles del Río de La Plata redujo considerablemente el ingreso de agua a la planta potabilizadora Donato Gerardi, ubicada en Punta Lara.

Como consecuencia se redujeron los bombeos hacia Ensenada, Berisso y La Plata, «por lo cual podría observarse baja presión y/o falta de agua» en esas tres ciudades, indicaron.

ABSA indicó que «este fenómeno extraordinario se da con la llegada del viento pampero, frío y seco, el cual se recuesta en las aguas sobre el lado uruguayo, apartándolas de la costa de Buenos Aires» y aconsejó «hacer un uso racional y solidario de las reservas de agua hasta tanto el servicio quede normalizado».

La prestadora del servicio en el área metropolitana de Buenos Aires, Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), informó a Télam que «la bajante del río no afecta el normal funcionamiento» de sus plantas y aseguró que «están funcionando al cien por ciento todas las instalaciones de la empresa».

«Todas las bombas de la planta potabilizadora Gral. San Martin están funcionando normalmente, por ende, el servicio no tiene afectación» y tampoco debería haberla si esas condiciones «se mantienen», detallaron desde AySA.

Por su parte, desde la Prefectura Naval Argentina confirmaron a Télam que el Puerto de Buenos Aires operaba con normalidad.

El capitán de fragata Aldo Firpo, jefe de División Física Oceánica, remarcó que las bajantes tienen mayor probabilidad de ocurrir durante los meses de mayo y junio.

Firpo señaló que la máxima bajante histórica del Río de la Plata ocurrió el 29 de mayo 1984 con un valor de -3.66 metros con respecto al nivel cero del Riachuelo, aproximadamente cuatro metros menos que el valor de marea astronómica.