Por la pérdida de gas, no hay clases en el Lenguas Vivas

La escuela Lenguas Vivas Juan Fernández no tendrá clases hasta que se averigüen las causas del escape de gas que el lunes terminó que varios alumnos y profesores descompensados y dos alumnos internados por intoxicación con monóxido de carbono.

A la mañana, los niños y niñas que cursaban en el quinto piso alertaron que percibían olor a gas y que sentían mareos. Y un alumno se descompuso.

Las autoridades llamaron al SAME y al cuerpo de bomberos para evacuar la escuela. Cuatro ambulancias asistieron a 15 alumnos en la puerta de la institución y dos de ellos, que presentaron cuadros más preocupantes, fueron derivados al Hospital Argerich. Ambos recibieron el alta a la tarde, según fuentes del Ministerio de Educación porteño.

«Cuando llegamos había alumnos con síntomas como cefalea y mareos, así que decidimos medir si tenían alguna intoxicación y a dos de ellos, un alumno y una alumna de 16 años, la medición de monóxido les dio alto así que fueron trasladados al Hospital Argerich por precaución», dijo el titular del SAME, Alberto Crescenti, a la agencia Télam.

«El resto estaba bien, les dimos oxígeno y por precaución llamamos a la división de siniestros de Bomberos para que cuantificaran el monóxido en el ambiente. Cuando llegaron, ya estaba ventilado de modo que no se pudieron determinar las causas en el momento», añadió Crescenti.

Bomberos, la empresa Metrogas y técnicos del área de mantenimiento se encuentran trabajando para terminar los motivos del escape de gas. «Estamos viendo si falló una estufa o qué fue lo que originó el problema», explicaron en la cartera de educación porteña.

Por eso, la actividad escolar se encuentra suspendida y continuará así hasta que se conozca el origen del escape de gas. Esto es, que mañana no habrá clases en la escuela.

El diario La Nación recuerda que «ésta no es la primera vez que la escuela de Lenguas Vivas atraviesa una situación similar. En septiembre de 2007, 19 alumnos debieron ser trasladados a los hospitales Fernández y Rivadavia con náuseas y cefalea, también a raíz de un escape de gas. En ese momento, pasadas las 10 en el aula 304, en el tercer piso, donde cursaban alumnos de primer año del turno mañana tanto profesores como alumnos advirtieron un fuerte olor a gas y llamaron a los bomberos y al SAME».