Juan Solanas: «No quise filmar un panfleto sino estimular la reflexión»

Néstor Rivas. Especial para Diario Z

Juan Solanas es un director de cine consagrado y este año fue el único argentino que compitió en Cannes. Hijo de otro cineasta consagrado, el senador Fernando “Pino” Solanas, Juan vivió la mitad de su vida Francia y desde hace cinco está radicado en Montevideo.  Esta semana pasó por Buenos Aires para ajustar detalles del estreno de su documental Que sea ley, una obra sobre la legalización del aborto que estremeció el festival de cine más prestigioso del mundo.

 “Cannes se puso el pañuelo verde, eso es indiscutible”. Juan Solanas sigue conmovido por el marco que Cannes le brindó para la avant première de su documental Que sea ley, en el que registró las grandes movilizaciones de 2018 por la legalización del aborto. Las imágenes del director en la alfombra roja, acompañado por activistas que prestaron testimonio en el film, como Norma Cuevas y Cecilia Ousset, la periodista Mariana Carabajal y por su propio padre, coproductor de la película, el también cineasta y senador Fernando “Pino” Solanas, exhibiendo el pañuelo verde distintivo de la campaña por la legalización del aborto fueron la nota sobresaliente de la primera jornada del festival.

Por si fuera poco, nada menos que Pedro Almodóvar y Penélope Cruz hicieron lo propio. En otro hecho poco usual para una película fuera de competencia, el director del festival, Thierry Frémaux, en persona, fue el encargado de introducir la función, con elogiosas referencias a la lucha de las mujeres argentinas.

Solanas reside en Montevideo, pero pasó la última semana de junio por Buenos Aires para ajustar los detalles del próximo estreno local, todavía sin fecha. También aprovechó para organizar algunas funciones privadas para personas que prestaron su testimonio. “Como la terminé sobre la hora de la presentación en Cannes, nadie la había visto y había mucha ansiedad. Por suerte las devoluciones fueron diez puntos sobre diez.”

Hace algunas semanas se volvió a presentar el proyecto de legalización del aborto. ¿Tenés expectativas de que se vaya a aprobar esta vez?

Yo era pesimista, pero vamos a esperar a las elecciones. Finalmente, el poroteo verde-celeste no está tan mal. No es joda la renovación de las Cámaras. En Senadores, fueron muy poquitos los votos que hicieron la diferencia por el no. Y dos o tres votos son oro en polvo en este asunto, para bien o para mal. A mí lo que me da bronca, sí, es que bajo la excusa de no dividir a los argentinos los partidos políticos no toman posición clara. ¿El PJ está a favor o en contra? La UCR, ¿a favor o en contra? En un tema en el que las consecuencias son las más graves que uno pueda imaginar, porque se trata de la vida o muerte de personas. Esto es un tema grave de salud pública. Ojalá que en los debates electorales los candidatos digan claramente qué piensan hacer con el tema. Soy cauto, pero ligeramente más optimista de lo que era hace unos meses.

Legisladores y referentes en el Congreso de la Nación. @JuanSolanas

La película transmite una mirada no partidaria…

Traté de hacer una película lo más apolítica posible, en el sentido de que una de las cosas más bellas de este movimiento es que fue totalmente transversal. Y la película, aun siendo un documental, traté de que nadie pueda decir que es radical, K, anti-K o PJ. Es transversal. Acá el tema importante es que sea ley, que las mujeres no mueran más. A mí no me importa si el legislador es de derecha, izquierda, arriba, abajo… A mí lo que me importa es que vote la ley. Ese es el propósito de la película. En Cannes, nadie conoce a [la diputada Silvia] Lospenatto. Nadie sabe quién es. Lo que ven en la película es un discurso muy emotivo y fuerte por el aborto. Dicho eso, la bajada de campaña electoral no me interesa. Mi campaña es que el aborto sea legal. Así está planteada la película.

¿Te parece que la repercusión y el tratamiento que la película recibió en Cannes refleja  la trascendencia internacional del movimiento de mujeres?

Indiscutiblemente. Hubo una buena onda llamativa, tanto desde la organización del festival como la prensa. Desde el New York Times hasta el Bangladesh. Las mujeres, poco a poco y muy laborisamente, van llegando a la igualdad. En estos últimos años hubo avances importantes. Uno siente que hay cosas que va a ser muy difícil que sigan pasando. Sin embargo, al mismo tiempo, esto causando en el mundo una reacción, como lo que está pasando en Estados Unidos o con las cosas que dice el partido neofranquista que acaba de entrar al parlamento español, el Vox, que son aterradoras contra el aborto legal pero también el planteo de violencia de género… Todo mal. Entonces me parece que es un momento bisagra, de un avance e importante y de ciertas fuerzas que no lo soportan, que quieren volver para atrás. Cannes representa al progresismo. La película tuvo un tratamiento especial, fueron muy proactivos. Se pusieron el pañuelo verde, desde las instancias más altas para abajo.

También recogiste testimonios del lado celeste…

Mirá, el europeo asocia a la Argentina a cosas progresistas, al matrimonio igualitario, incluso el feminismo es leído así… Entonces mucha gente veía la película y no podía creer esa visión del Medioevo que aparecía. La película se llama Que sea ley, con lo cual está claro desde donde la hago. Pero es más que nada una invitación a una reflexión a esa gente que no sabe mucho qué pensar, que está en el medio, que le hace ruido. “Matar bebés” es una frase terrible, a quién no le haría ruido si escucha eso. La película, para la militancia verde convencida, por supuesto es una alegría verla. O una angustia, no sé. En el otro extremo, digamos, en el Opus Dei, va a haber otra reacción. Pero en el medio hay mucha gente de buena fe que está bueno que la vea. Entonces a ese nivel yo traté de ser respetuoso. Diría que la película es la realidad. El eje era no intervenir y registrar lo que la realidad le brindaba a la cámara. Entonces, cuando la gente habla y opina sobre salvar las dos vidas, la contracara de esas palabras, digamos, teóricas es lo que les pasa a las mujeres. Yo te invito a que vos escuches en primera persona lo que le pasó a esa mujer. Nadie puede poner en cuestión el testimonio en primera persona de una mujer que pasó por un proceso de tortura medieval, muerte… Es muy fuerte. Y después de eso hay que ver si seguís pensando igual. Entonces la película es eso. El campo celeste está en la película sin caricaturizarlo, son referentes que dicen su pensamiento. Y a través es ese diálogo, entre comillas, frente a una realidad bien concreta, traté de brindarle al espectador todos los elementos para que reflexione. Me cuidé mucho de no convertirla en una especie de panfleto rabioso porque pienso que la realidad alcanza y sobra. Lo que pasa es que mucha gente no quiere ver esa realidad. Entonces, por favor, sean conscientes de esa realidad y discutamos. Pero miren que esto es así. Es muy fuerte cuando escuchás esos testimonios, muy duro. Amerita una profunda reflexión como mínimo.

La Familia de Ana María Acevedo, una joven santafesina a la que le negaron el aborto no punible y el tratamiento contra el cáncer para no perjudicar el embarazo. Murió antes de la fecha de parto. @JuanSolanas