Pérez Esquivel denuncia que el Servicio Cívico Voluntario «es una colimba encubierta”

Una vez que el gobierno nacional anunció la creación de un Servicio Cívico Voluntario para jóvenes entre 16 y 20 años, distintas organizaciones sociales especializadas en derechos humanos salieron a repudiar la iniciativa del Ejecutivo.

La cartera que conduce Patricia Bullrich dispuso que esta formación esté a cargo de la Gendarmería Nacional, que ofrecerá su «infraestructura» y «recursos humanos», según quedó plasmado en el texto que lleva su firma. La medida impulsada por Cambiemos se desarrollará primero en seis «experiencias piloto» ubicadas en cuatro provincias: Buenos Aires, Córdoba, Santiago del Estero y Río Negro.

Entre las varias voces que expresaron su rechazo, el Premio Nobel de la Paz y defensor de los derechos humanos Adolfo Pérez Esquivel aseguró que “más que una bomba de humo, este Gobierno está dando un fuerte retroceso en los derechos de los ciudadanos. Esto será una colimba encubierta”, expresó.

“No es un cambio de valores, sino que esto es un cambio de antivalores, la noticia es preocupante», subrayó Pérez Esquivel a Fm La Patriada. “Esto no ayuda a la democracia, los valores democráticos se construyen en la Escuela pública. La democracia está en crisis con el Gobierno de Macri. El Gobierno hace todo lo contrario a los valores democráticos, son ellos quienes ponen en riesgo la democracia”, agregó Pérez ESquivel, que integra la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

El proyecto

De acuerdo a la información publicada en el Boletín Oficial, esta mañana, el gobierno nacional creó el Servicio Cívico en Valores, que -según indica el documento- apunta a brindar “oportunidades de formación” en valores democráticos y republicanos a jóvenes de 16 a 20 años que se inscriban voluntariamente, de cualquier punto del país.

Antes que cualquier cosa hay que volver a formar a los efectivos de la Gendarmería, ¿O nos olvidamos de Santiago Maldonado?”, indicó Pérez Esquivel.

Sobre la pregunta de por qué el Gobierno quiere incluir a los chicos expulsados del sistema educativo bajo la órbita de la Gendarmería. Bullrich ensayó una respuesta clasista: “Lo vemos en un sentido de ejemplaridad, en la Gendarmería hay muchos jóvenes que vienen del interior del país, en general de las provincias del norte, muy pocos del sur, y hacen un gran esfuerzo para superarse”, explicó la ministra. “Porque es una fuerza que se esfuerza”, agregó.

A su vez, el propio ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finnochiaro, dejó en claro el objetivo de esta nueva especie de colimba. “Es para los chicos que hoy no están haciendo nada, que están en la calle y no están estudiando, que han abandonado el secundario”, remarcó Finocchiaro, que diferenció este espacio con la escuela secundaria.

«Quieren hacer con la Gendarmería lo que deberían hacer con la educación pública de calidad. Tratan de distraer y confundir, pero hay que oponerse a las políticas represivas», cuestionó Pérez Esquivel.