El gobierno decidió demoler la Escuela Taller del Casco Histórico

El comunicado en el Boletín oficial tiene pocas líneas. La más importante dice: Demolición Total Edificio Av. Brasil 200 – Licitación Pública N° 425/SIGAF/19.

Esto significa que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, decidió demoler la Escuela Taller del Casco Histórico, ubicada en la avenida Brasil 200, esquina Paseo Colón, frente al parque Lezama. Según comunicó el portal Sur Capitalino, el gobierno iba a invertir 21 millones para remodelarla y ahora gastará 9 para tirarla abajo y construir el sendero del Metrobus que llegaría al barrio porteño de La Boca. Ningún funcionario pudo decir a dónde será trasladada y el lunes los alumnos y docentes hicieron una asamblea.

Conviven alumnos universitarios, adultos mayores y personas de escasos recursos. Todos hacen una suerte de corporación. Para ellos la escuela es su casa.


La Escuela del Casco Histórico, que depende del Ministerio de Cultura, ofrece talleres y cursos en cinco ramas de estudios: conservación edilicia (ornamentación de frentes, plazas y jardines; albañilería, yesería), producción de objetos musicales (luthería de cuerdas), producción de objetos ornamentales (ornamentación artística), restauración de mobiliario (ebanistería; decapado y lustre) y arte público (esgrafiado, dibujo, técnicas murales, fileteado). Todos son gratis y tienen una duración de dos años.

La Escuela Taller del Casco Histórico está orientada a la conservación y restauración de bienes culturales de valor patrimonial y a la producción de objetos de elaboración artesanal.

En febrero de 2018 se realizó una licitación pública por más de $21.000.000 a fines de reformar el inmueble. El objetivo era demoler la fachada sobre Paseo Colón y reformar las aulas interiores. Ahora, se opta por tirar el edificio entero.

Los alumnos aprenden técnicas de producción de objetos en yeso con moldes tradicionales destinados a la ornamentación de espacios públicos exteriores e interiores, técnicas de restauración de mobiliario en madera, elaboración de instrumentos de cuerdas, desarrollo y resignificación de la técnica mural de esgrafiado, utilización de resina poliéster para elaboración de réplicas y moldes y desarrollo de prácticas de albañilería de obra especializada en restauración edilicia.

Las restauraciones que fueron realizando los alumnos y sus maestros se pueden ver hoy en el Museo Fernández Blanco, el Museo Evita, la Casa de la Cultura (el edificio del diario La Prensa, sede del Ministerio de Cultura porteño), el Ministerio de Modernización, el Parque Lezama y el Centro Cultural San Martín, entre otros lugares. En los próximos meses estarán interviniendo distintos sectores del Museo de la Ciudad y la casa conocida como Altos de Elorriaga.

Fundada en la crisis del 2001, la escuela se convirtió en un semillero de artesanos.

«La escuela taller rescata las técnicas artesanales y tradicionales; hasta las herramientas son rudimentarias. Acá hay cero trabajo en serie», resume el arquitecto Rubén Nuremberg, coordinador de las prácticas en la escuela y en los espacios públicos restaurados.

El lugar nació en el año 2000 con el objetivo de brindar una capacitación a las personas en condiciones de precariedad laboral. La escuela tuvo un auge en 2001 cuando la crisis arrasaba al país, pero luego el perfil de los estudiantes fue cambiando. «Conviven alumnos universitarios, adultos mayores y personas de escasos recursos. Todos hacen una suerte de corporación. Para ellos la escuela es su casa«, explica el arquitecto.