Detuvieron a dos policías de la Ciudad acusados de asesinar a un matrimonio en Parque Avellaneda

Una pareja de agentes de la Policía de la Ciudad fue detenida ayer, acusada de haber participado en el doble crimen de Alberto Chirico y María Delia Speranza, el matrimonio asesinado el mes pasado en su casa de Parque Avellaneda. Los policías detenidos, Sonia Solaga y Diego Pachila, eran pareja y pertenecían a la comisaría vecina 9c. La clave para conectar a la pareja de policías con la causa fue una que hizo la propia Soloaga, quien aseguró haber sufrido un robo y disparado dos veces: la misma cantidad de vainas encontradas en la casa del matriomonio. Según informó un vocero de la Policía de la Ciudad a Diario Z, ambos oficiales fueron separados de su cargo.

La detención llegó a cargo de la jueza Vanesa Peluffo, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 63. Según los investigadores, los policías prestaban servicio a pocas cuadras de la casa del matrimonio y creen que, por esa razón, al ser conocido en el barrio se aprovecharon de la confianza para entrar en la casa. Chirico tenía 71 años y su esposa, María Delia Speranza, 63. Ambos fueron asesinados con una pistola nueve milímetros y usado una almohada como silenciador.

La principal hipótesis de los investigadores es que el doble crimen fue durante un robo de dinero, ya que todos los ambientes de la casa del matrimonio estaban revueltos, aunque no se llevaron celulares, computadoras, electrodomésticos, ni unas guitarras que había en el lugar.

De acuerdo a fuentes de la causa, la oficial de la Policía de la Ciudad afirmó que el mismo día del crimen iba en su auto cuando de atrás la chocó un Volkswagen Gol y por delante la encerró un Renault Duster, y de cada auto bajó un delincuente armado. Según esa denuncia, los ladrones le robaron los 300.000 pesos en efectivo y su pistola 9 milímetros reglamentaria, con la cual ella afirmó haber efectuado dos disparos, la misma cantidad de tiros con los que mataron al matrimonio Chirico.

«No hubo ni un testigo de ese asalto, nadie que escuchara esos dos balazos y tampoco encontramos un video que constate que ese robo existió», dijo uno de los investigadores.

Los detectives de la Policía Federal realizaron además un rastreo de la ubicación de los sospechosos a través de las antenas de celular que captaron sus movimientos y descubrieron que el día y a la hora del crimen estaban en la zona de la casa del matrimonio.

Fue por ello que la jueza ordenó secuestrar los teléfonos móviles de los imputados para que sean peritados con el fin de analizar sus llamadas entrantes y salientes y sus mensajes en redes sociales.

Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño dijeron que desde el inicio de la investigación colaboraron para poner a los imputados a disposición de la jueza y para allanar ayer la comisaría 9C, donde de desempeñan los acusados.

Frente a esto, la Oficina de Transparencia y Control Externo de la Policía de la Ciudad pasó a ambos efectivos a disponibilidad y les abrió un sumario administrativo.

Soloaga y Pachila fueron indagados por la jueza Peluffo, acusados de «robo y homicidio criminis causae» es decir, matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad, que prevé una pena de prisión perpetua. Ambos policías fueron sometidos a la toma de una serie de muestras para cotejar sus huellas y su ADN con algunos rastros levantados en la escena del crimen.