La baja en el consumo de medicamentos, afecta más a pacientes hipertensos y con otras enfermedades crónicas

Los medicamentos ya aumentaron 38% en el primer semestre y eso explica que las ventas se hayan derrumbado, solo en el mes de junio, un 13,8%.

A la vez, desde enero han cerrado 74 farmacias lo que significa una pérdida de 800 puestos de trabajo.

 “En junio del año pasado, se habían comercializado cincuenta millones de unidades (de medicamentos) y ahora fueron 43,5 millones”, indicaron desde el segmento empresarial al portal BAE.

Las mayores bajas se observan en antihipertensivos o medicamentos para enfermedades crónicas, mientras que por el deterioro en el poder adquisitivo, subió el consumo de ansiolíticos y antidepresivos.

La baja en la adquisición de remedios no es solamente en farmacias, sino también en las compras mayoristas de hospitales públicos y clínicas.

El sistema de descuentos de hasta 70% para los medicamentos, que anunció el Gobierno en abril pasado, nunca fue instrumentado por funcionarios nacionales, según fuentes de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) desde donde señalaron que “el plan existe pero siempre fue privado y el Gobierno intentó apropiárselo en los anuncios”.

En tanto, la venta libre de productos, que incluye a los supermercados, también notó la baja. Las remarcaciones se vuelven más elocuentes cuando la comparación es entre diciembre de 2015 y enero de 2019. Los analgésicos subieron un 733%; ansiolíticos, 705%; antiácidos, 686%; antihipertensivos, 658%; vitamínicos, 642%; y antibióticos, 406%.

El Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal expresó recientemente que “los farmacéuticos hemos manifestado nuestra preocupación, ya que se podría producir la interrupción de tratamientos de enfermedades crónicas por parte de los pacientes”. A su vez, el secretario general del sindicato, Marcelo Peretta, analizó que “la irracionalidad de los precios es un grave problema de salud pública. Todo quedó librado al mercado y los grandes laboratorios aumentan lo que quieren”.

En ese sentido, un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda puso énfasis en que la situación del mercado argentino “constituye un claro factor de perjuicio para un estrato de la población como los adultos mayores”.