El gobierno porteño solo dispone de 45 camas para los 871 pibes y pibas que duermen en la calle

Los trabajadores del Centro de Atención Integral a la Niñez y la Adolescencia (Caina) –Balcarce 1252- y del Centro de Día y Noche “La Boquita” – Caseros 805- emitieron un severo comunicado sobre la dramática situación que enfrentan los 871 chicos que viven en la calle en la Ciudad. Y afirman que en los paradores del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta solo hay 45 camas disponibles para ofrecerles y “se han reducido de manera drástica los recursos destinados a asistirlos”.

El comunicado destaca que aunque el gobierno lo niegue, el número de criaturas “se ha multiplicado casi en un 50% en estos últimos dos años en relación al Primer Censo Popular de Personas en Situación de Calle, mientras las políticas públicas destinadas a asistir a esta población han sido recortadas drásticamente”.

Los trabajadores responsabilizan a Horacio Rodríguez Larreta, Guadalupe Tagliaferri y Gabriela Francinelli por el estado de las políticas públicas.

“La población en situación de calle y principalmente los NNyA –niños, niñas y adolescentes- no sólo están expuestos a las bajas temperaturas en invierno, sino que también están expuestos todos los días del año a los riesgos más extremos que trae la miseria, el hambre, el abandono de cuidados básicos, las múltiples violencias, entre ellas la policial que cada día se recrudece más, las redes de explotación sexual y las redes de narcotráfico. En este último tiempo se acrecentaron los casos de violencia institucional por parte de la policía de la ciudad, que no sólo los criminaliza, sino que también lleva adelante prácticas sistemáticas y vejatorias que atentan contra la integridad de los NNyA violando Derechos Humanos básicos”.

Los trabajadores afirman que el BAP (Buenos Aires Presente), que se ocupaba de asistir a las personas en la calles está desmantelado, con menos vehículos y menos personal. Los centros de día y noche, y los hogares fueron “ajustados”  y se destaca “ la falta de vacantes en espacios convivenciales”.

Durante los meses de invierno suele haber un refuerzo de camas, y las 45 camas para los niños, niñas y adolescentes aumentan a 70 camas. Lo que significa que no se cubre ni el 10% de las necesidades. “En el año 2010 el llamado “Operativo Frío”, impulsado por el gobierno como modalidad de paliar la situación de las personas en calle, implicaba un refuerzo de personal durante los meses que dura el mismo en los diferentes programas e instituciones que trabajan con la población afectada, asimismo se agregaba un plus salarial para los y las trabajadoras de los diferentes dispositivos que representaba el %15 de la remuneración mensual. Desde hace dos años no sólo se ha retirado el refuerzo de personal mencionado sino que además se ha suprimido el plus salarial y disminuido a la mitad las instituciones destinadas a la asistencia durante el invierno”, explica el comunicado.

Los chicos que viven en la calle “no acceden a los derechos humanos básicos, ni pueden exigir el cumplimiento de los mismos por razones obvias. Es por esto que exigimos el pleno cumplimiento de la Ley 114 de Protección Integral a la Niñez y la Adolescencia, y de la Ley 26.061 a nivel nacional. Como trabajadores y trabajadoras no nos conformamos con una política pública de fachada, consideramos que no se puede tapar el sol con las manos. No nos conformamos con las carpas desplegadas para entregar un té a “pobres” e indigentes, en donde se convoca a voluntades individuales como política pública estatal. Consideramos a los NNyA en situación de calle como sujetos de derechos, por lo tanto tienen derecho a una cama caliente, un techo digno y cuidados necesarios para su desarrollo pleno todo el año”.

Finalmente, el comunicado hace responsables de la situación “a Horacio Rodríguez Larreta, Guadalupe Tagliaferri y Gabriela Francinelli por el estado de las políticas públicas para el abordaje de los NNyA en situación de calle, y por la situación de precarización de los y las trabajadoras que estamos en los lugares de asistencia y abordaje”. En general, los trabajadores de Niñez están  precarizados y ganan salarios que los colocan por debajo de la línea de la pobreza.