El humo del Amazonas llega el miércoles a la Ciudad

El subsecretario de Operaciones de Protección Civil del Ministerio de Seguridad de la Nación, Daniel Russo, dijo hoy que el humo provocado por los incendios que afectan a la Amazonia brasileña «ya está en el norte del país y quizás hacia el miércoles llegue a Buenos Aires».

«Hay una gran generación de humo en Bolivia, y ese humo ya está en el norte del país y quizás hacia el miércoles llegue a Buenos Aires», detalló Russo.

El funcionario señaló que el incendio más cercano a la Argentina se ubica a 800 kilómetros de Formosa, por lo que «las partículas de humo se diluyen en el trayecto y no son tan peligrosas para la salud».

«De todos modos estamos trabajando desde el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación con las carteras sanitarias de las demás provincias, y por el momento no se registraron personas afectadas», aseguró.

Consultado por las consecuencias del humo, Russo apuntó que como «está en el orden de los 1.000 o 1.500 metros de altura» puede generar bancos de niebla e irritaciones en los ojos y vías respiratorias.

«A esto se suman las quemas que se hacen en los campos por limpieza, cuyo humo se mezcla con el que proviene de los incendios», explicó.

Finalmente, comentó que el Servicio Meteorológico Nacional está monitoreando el trayecto de las cenizas.

«Estamos siguiendo el traslado de la bruma de cenizas en la atmósfera y la superficie con las defensas civiles de cada una de las provincias, y estamos comunicados para ver si se genera algún inconveniente», completó.

El humo provocado por los importantes incendios que afectan a la Amazonia en Brasil también llegó en los últimos días a Bolivia, Perú y Ecuador. 

Aunque no hay todavía un reporte oficial sobre cuánta superficie resultó quemada, se estima que son miles las hectáreas consumidas por el fuego en los estados brasileños de Rondonia, Mato Grosso y Mato Grosso del Sur, así como en el departamento boliviano de Santa Cruz. 

El gobierno de Brasil atribuye los focos a una «sequía fuera de lo común», e incluso el presidente Jair Bolsonaro acusó de la catástrofe a las ONG.