Familiares y sobrevivientes de Cromañón rechazan el monumento y exigen que el local sea un lugar de memoria

Sobrevivientes y familiares de la tragedia de Cromañón se manifestaron hoy frente al boliche que se incendió el 30 de diciembre de 2004 en el barrio porteño de Balvanera, donde murieron 194 personas, para cuestionar el emplazamiento de un monumento a las víctimas que aprobó la Legislatura el 22 de agosto.

Los sobrevivientes y familiares agrupados en el Movimiento Cromañón fueron acompañados por familiares y sobrevivientes de otras tragedias y lanzaron la campaña “Yo quiero un espacio de memoria en Cromañón” para exigirle a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires la expropiación del inmueble y su conversión en un sitio de homenaje a las víctimas.

Brenda, sobreviviente del incendio de Cromañón, indicó a Télam que “desde el Movimiento Cromañón lo que buscamos es que esto sea un espacio de memoria para recordar a los pibes y para concientizar, esto representa mucho dolor pero también mucha lucha y forma parte de nuestra identidad”.

Belkyss, sobreviviente del incendio de Cromañón, contó a Télam que “junto con el resto de compañeros y compañeras del Movimiento Cromañón queremos mostrar el trabajo que venimos haciendo en los últimos meses con la presentación de un proyecto de expropiación del inmueble y otro de patrimonialización y las respuestas que venimos recibiendo de la mayoría oficialista en la Legislatura porteña que sigue dilatando tocar el tema”.

“Hoy estamos lanzando la campaña ‘Yo quiero un espacio de memoria en Cromañón’ y para nosotros es muy importante contar con el apoyo de tantas otras familias que pasaron por momentos de dolor o fueron víctimas de la violencia institucional”, destacó.

Silvia, madre de uno de los fallecidos en el incendio de Cromañón, dijo a Télam que “la consigna que planteamos hoy es ‘Yo quiero un espacio de memoria en Cromañón’, es decir que no queremos algo en cualquier lado sino un espacio de memoria en este mismo lugar por lo que representa simbólicamente ya que es aquí donde fueron masacrados”.

La madre cuestionó que “este espacio hoy está de nuevo en manos del dueño que es uno de los asesinos condenados por la masacre”, en referencia al empresario catamarqueño Rafael Levy, que el 13 de julio de 2012 fue condenado a 4 años y medio de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal 24 de la Capital Federal, por considerarlo “autor penalmente responsable del delito de incendio culposo calificado”.

“No estamos en la cabeza de los legisladores pero sorprende que quien presentó el proyecto del monumento de más de 20 millones de pesos, Victoria Roldán Méndez, se había entrevistado antes con nosotros y nos había dicho que había un tema presupuestario que faltaba charlar; ahora ella aparece haciéndose cargo de esa iniciativa que en realidad es una orden judicial y trata de hacerlo pasar por un mérito de Cambiemos”, acotó la mujer.

La Legislatura porteña aprobó el jueves 22 de agosto en primera lectura la instalación de un monumento en homenaje a las víctimas de la tragedia de Cromañón. 

En rigor, la obra en recuerdo de las víctimas ya está en construcción en un parque de Balvanera, a 400 metros del edificio donde funcionaba Cromañón, tras una orden del Juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario 2 de la Ciudad emitida en mayo a raíz de un amparo presentado por la asociación «Que no se repita».

La medida judicial estableció que el monumento debe estar listo para el 30 de diciembre, cuando se cumplan 15 años de la tragedia ocurrida durante un recital de Callejeros, que dejó también 1.400 heridos. 

Para dar cumplimiento al fallo, los legisladores aprobaron en sesión ordinaria la instalación del monumento en el Parque de la Estación, situado a 400 metros del edificio de Mitre al 3000, con 33 votos del oficialismo, mientras que el arco opositor optó por la abstención.

La iniciativa habilita el memorial, que tendrá un faro de 25 metros de metal que se podrá ver desde distintos puntos de la Ciudad y un muro con los nombres de los fallecidos, además de un árbol Gingko Biloba, una de las especies más antiguas dado que su longevidad se acerca a los 2.500 años.

La obra comenzó hace algunas semanas tras la adjudicación por parte del Ministerio de Desarrollo Urbano porteño a la empresa Ingecons S.A. y demandará una inversión de 21.636.297 pesos.