Salta la luz, hay grietas y goteras: los vecinos de Villa 31 querellan a Rodríguez Larreta por las viviendas a donde los mudaron

La Justicia de la Ciudad de Buenos Aires dispuso publicar que existe un amparo colectivo presentado contra el gobierno de la Ciudad. Allí se pide que la Justicia le ordene la reparación de viviendas nuevas en Villa 31 del barrio porteño de Retiro. El objetivo es que quienes tengan interés en la causa se puedan sumar, sea como actores o demandada.

La jueza Andrea Danas, subrogante del Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario n.° 19, Andrea Danas, dispuso difundir la existencia del proceso colectivo caratulado «Gímenez, Julio y Otros contra GCBA y otros s/Amparo» Expte. n.° 5603-2019/0, según consignó el sitio web del Poder Judicial porteño.

La publicación indica que el objeto del amparo es que se ordene a la demandada la reparación de los aspectos edilicios deficientes de los edificios de vivienda nueva del sector ‘Cristo Obrero’ de la Villa 31, denominados ‘Containera’”.

“Previo a todo trámite se ha dispuesto su difusión a los fines de otorgar a todas aquellas personas que tengan un interés jurídico relevante en integrar el proceso ya sea como actora o demandada, el plazo de diez (10) días para que se presenten en el expediente, constituyan domicilio y manifiesten lo que por derecho corresponda”, añade el comunicado.

Ya en abril del año pasado un informe presentado por el Observatorio   del Derecho a la Ciudad indicaba que las viviendas presentaban problemas derivados de la falta de control de final de obra. En todas las viviendas, los circuitos eléctricos de los artefactos de cocina tienen problemas, por ejemplo, al encender las hornallas por un tiempo prolongado, se recalientan y saltan las llaves térmicas.  En algunas viviendas hay filtraciones de agua producto de problemas en los revestimientos de chapa de los muros exteriores.

En algunos edificios corre agua por diferentes lugares en los núcleos de escaleras y se observan fisuras en las losas de hormigón, en la zona cercana a las barandas de escaleras. Hubo problemas con la provisión de agua porque fallan las bombas o los flotantes de los tanques. Los revestimientos de chapas de los muros exteriores presentan problemas como discontinuidades y roturas, con riesgo de filtraciones y deterioro en el mediano plazo.

“Los adjudicatarios dicen que constantemente reciben visitas de técnicos que recogen las demandas, pero ninguno trae soluciones, ni respuestas a los interrogantes que les plantean”, cuenta Jonathan Baldiviezo, presidente del Observatorio, en una entrevista al portal Nueva Ciudad.

El Gobierno se comprometió a garantizar un año de mantenimiento de las viviendas. “Luego de ese plazo de gracia, por no decir de risa, los habitantes quedarán a cargo del mantenimiento y a cargo también de resolver las patologías constructivas que, con estos antecedentes, podrán hacerse evidentes de manera rotunda en un mediano plazo. Para ese momento, el Gobierno y la empresa constructora se habrán encargado de deslindar responsabilidades”, denuncia Baldiviezo.

Containera es la muestra de las concepciones de un Gobierno que desoye a los afectados, para los que ni siquiera se tomaron medidas para resguardar sus necesidades más básicas como los medios de subsistencia. ¿De qué procesos de integración socio-urbana está hablando el Gobierno? De una imposible, pero rápida y efectiva en términos de expulsión.

“El gobierno porteño ‘sueña’ con que en cinco años no haya más villas en la Ciudad”, y por eso, bajo un ropaje y discurso de “integración socio-urbana” se está ocupando en hacerlas desaparecer”, concluye Baldiviezo.