Pibas con Pelotas: se arma un equipo para nivelar la cancha

Por Néstor Rivas. Para Diario Z

“Es un momento histórico para el fútbol femenino”, dice del otro lado de la línea Pamela Visciarelli, arquera del plantel de fútbol 11 del Club Atlético San Lorenzo, escritora, periodista y mamá de Juana y Eva. Se nota emoción en su voz. Dice estar viviendo “un sueño hecho realidad” desde que se incorporó al equipo de Almagro. “Fueron muchos años de pelear todo: el viático, el gimnasio, la vianda…”, enumera.

El sueño hecho realidad de Pamela es el de muchísimas chicas que desde hace años batallan por hacerse un lugar en las canchas, territorio que hasta ahora monopolizaban los varones.

El fútbol jugado por mujeres eclosionó tras la denuncia de “Maca” Sánchez –actualmente compañera de club de Pamela– cuando fue echada del club UAI Urquiza por reclamar la regularización de su situación laboral. Dada la repercusión de su denuncia, algo se movió al interior de la maquinaria de la AFA que dio por resultado el anuncio de la profesionalización del futbol femenino. Sin embargo, las muchachas comprenden que aún queda un largo camino por recorrer hasta lograr la igualdad de condiciones con sus pares varones.

Por esta razón, Pamela, Macarena y otras referentes del activismo deportivo femenino se reunirán el miércoles 2 de octubre en el Teatro Caras y Caretas (Venezuela 330) para lanzar la agrupación Pibas con Pelotas. Su meta, declaran, “es organizar el fútbol femenino de manera horizontal, democrática y sorora”. El encuentro servirá para intercambiar experiencias con profesionales de distintas aéreas vinculadas al quehacer futbolístico y con referentes de cada actividad, ya que en PcP estarán representados las principales disciplinas del más popular de los deportes: el futbol 11, el futsal, el futbol calle y el futbol social.

En la apertura hablarán la Madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) Nora Cortiñas y la periodista y deportista Ayelén Pujol.

“El objetivo es construir un movimiento social para que estos logros no se caigan como un castillo de naipes y se pierdan”, dice Mónica Santino, la DT del Club La Nuestra de la Villa 31 y batalladora de muchos años a favor del deporte y la integración. Su lucha está reflejada en el documental Mujeres con pelotas (2014), que de algún modo se anticipó a proyectar el hasta entonces ignorado mundo del fútbol femenino. “El encuentro va a servir para poner en palabras y en prácticas políticas concretas para transformar las cosas. El contexto es el adecuado, y tiene que ver con el feminismo que hizo posible todo esto”.

Mónica Santino, pionera del fútbol de chicas y DT del club La Nuestra de la Villa 31.

En estos meses de 2019 el fútbol femenino avanzó un largo trecho en comparación con décadas anteriores. Sin embargo, las condiciones distan de ser equitativas con respecto al fútbol masculino. El 16 de marzo pasado, la AFA dispuso que cada club debe contar con un mínimo de ocho contratos profesionales dentro de su plantel. Solo tres clubes, hasta el momento, profesionalizaron al plantel completo: San Lorenzo, Boca Jrs y River Plate. Las jugadoras de Primera A, además, perciben un salario básico equivalente al de la Primera C masculina.

“Pero profesionalización no es solo firmar un contrato”, coinciden Pamela y Mónica. Las chicas tienen además demandas específicas, como la creación de un protocolo de prevención contra el abuso y el acoso sexual, la inclusión del fútbol femenino en la currícula escolar, subvenciones para las deportistas embarazadas y ayuda para los gastos de guardería.

El encuentro será también el puntapié inicial para la campaña por la sanción de una Ley de Equidad en el Deporte, un tema en el que estuvo trabajando fuerte Florencia Pereiro, referente del futsal, coordinadora de esa área en Sportivo Barracas y ex jugadora de Boca. Persigue la redonda desde los 8 años, cuando iba a entrenar a Huracán a escondidas de su papá. Su paso por Boca se terminó en 2014, cuando a raíz de los reclamos de Flor y sus compañeras –y a pesar de los logros deportivos– la dirigencia del club decidió disolver las tres categorías femeninas que albergaba.

Emilia Mendieta, delantera, fue parte de la selección argentina en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.

“Entrenábamos en el estacionamiento del club y nos daban la ropa que les sobraba a los varones; todo el tiempo teníamos que hacer ´vaquitas´ para ayudar a las compañeras lesionadas”, rememora.

La Pibas con Pelotas dicen que es necesario un censo nacional para saber con certeza cuántas chicas juegan al fútbol. «Es imprescindible que las nenas puedan practicar el deporte desde pequeñas. La motricidad se empieza a trabajar a los 5, 6 años. Y contar con esa materia generaría que las chicas comiencen de más pequeñas y no a los 12 o 13 años como pasa, cuando recién se acercan a algún club», aclara. «Además, es una manera de educar en una realidad de igualdad, en la que no exista un deporte dirigido exclusivamente a chicos o chicas, sino una actividad en la que ambos sexos puedan disfrutar y practicarla libremente», explica Florencia.

Visionaria, a los 21 años se metió a estudiar Gestión Deportiva en la Universidad Blas Pascal, como si ya entonces se estuviera preparando para jugar este partido.

Las pibas tienen la pelota.