Tres policías de la Ciudad remataron en el piso a un trabajador en Villa Crespo

Ayer, en el barrio de Villa Crespo, Claudio Hernán Romano fue baleado por tres policías de la Ciudad. El hombre, de 39 años, era chofer de ART y volvía de dejar un paciente en la clínica Fitz Roy. Según la versión policial, Romano los quiso atacar con un cuchillo, pero hay algo que no concuerda: los vecinos aseguraron que el hombre era conocido del barrio y no estaba con una actitud violenta.

“Estaba trabajando como todos los días, hacía traslados de ART desde Provincia a Capital en su auto. No lo esperábamos, a las 10.30 mi hija habló con él y un poco después de las 11 pasó esto. Nos dicen que bajó lleno de sangre del auto, hay versiones contradictorias. Esto es tremendo”, relató el suegro de Romano a Canal 9. «Hay cosas que no cierran«, advirtió. “Él trabajaba en la zona desde hace como un año. Trasladaba pacientes de la ART en una clínica de allí y, de hecho, tenía buena relación con los policías de la zona porque lo dejaban estacionar en doble fila, porque tenía que esperar a que los pacientes se rehabiliten y después se los retornaba a su domicilio”, afirmó Lucía en declaraciones al canal Crónica TV.

Según la esposa Romano fue herido de «cinco tiros» y «rematado en el piso» por los agentes. Según la mujer, una cámara de la zona captó el momento en el que su marido bajó de su auto «lleno de sangre» y también cuando «le dispararon dos balazos del lado del conductor».

«La acompañante le termina de tirar, él trata de cruzar la calle y lo rematan en el piso», aseguró la mujer, quien contó que los testigos «escucharon seis disparos y aparentemente cinco fueron a él». «(Los investigadores) sospechan que fue el desenlace de algo que pasó antes», afirmó la esposa de Romano, quien agregó que nunca vio la navaja secuestrada en poder de su marido.

El dudosa muerte de Romano

El hecho ocurrió el mediodía del martes, en Malabia al 900, entre Castillo y Jufré, hasta donde el oficial primero Ramón Pérez arribó junto a una inspectora y otra compañera. La intención era realizar una diligencia judicial.

Según la versión institucional, al estacionar el patrullero, Romano se acercó al auto y “sin mediar palabra” atacó a Pérez a través de la ventanilla del lado del conductor, que estaba baja. El oficial, que resultó lesionado en un brazo, efectuó un disparo e hirió a su agresor, quien se retiró unos metros, pero luego regresó para intentar agredir a la inspectora que estaba en la vereda.

La versión policial sostiene que la mujer policía efectuó tres balazos pero el automovilista no depuso su actitud. «Ya en el piso se trata de levantar tres veces más, estaba como sacado este hombre, hasta que finalmente le dan un disparo que lo termina matando», dijo, a Diario Z, un vocero de la Policía de la Ciudad.

Pero otras versiones dudan del relato policial. Algunos vecinos aseguraron que dudan de que el joven haya estado ensangrentado previamente cuando se acercó a los policías y sostienen que siempre estacionaba el auto en doble fila, como lo había hecho este mediodía, para trasladar pacientes a la clínica que se encuentra a la vuelta.

La causa está a cargo de la juez Criminal y Correccional N° 49, Ángeles Maiorano, y del fiscal Marcelo Retes. La investigación quedó en manos de la Policía Federal. Se ordenó la detención de los tres policías que participaron del hecho. También secuestraron todas las armas 9 milímetros para peritarlas.