«Que sea ley», el premiado documental de Juan Solanas, ya está en los cines porteños

Por Valentina Herraz Viglieca

Una marea verde rodea el edificio de la Honorable Cámara de Diputados del Congreso: música, batucadas, glitter, pañuelos verdes de a cientos de miles. Abrazos, lágrimas, risas. De fondo, la voz de la diputada Silvia Lospennato en el discurso en la sesión histórica cuando se definía si el aborto se convertiría en derecho o seguiría el camino de la clandestinidad. Así empieza Que Sea ley, la película de Juan Solanas.

La marea verde se hizo sentir en todo el país.

El documental recopila escenas de la calle, los discursos, entrevistas, pañuelazos y performances: semanas inolvidables de una lucha callejera del movimiento de mujeres en la Argentina.  Juan Solanas, cineasta y documentalista es hijo del Senador, y cineasta, Pino Solanas. 

La idea de documentar la marea verde fue repentina, dice el director: estaba en su casa en Uruguay mirando por la televisión la sesión en Diputados cuando decidió que tenía que volver a la Argentina con la cámara en las manos y filmar lo que sucedía.

Su posición estaba tomada de antemano: a favor de terminar con la clandestinidad del aborto.

Que sea ley es un largometraje que durante 86 minutos delicadamente hila lo que sucedió entre junio y agosto de 2019 en Buenos Aires con las historias de vida de mujeres que se realizaron abortos de manera clandestina y con las precursoras de ese movimiento que hoy reúne a miles. Tal vez la parte más conmovedora es la que le dedica a las familias de las mujeres que no sobrevivieron, los hijos huérfanos portando los retratos de esas madres que encontraron la muerte por un Estado que les dio la espalda.

¿Quiénes? Los tres hijos de María del Carmen Acevedo, por ejemplo. La joven santafesina llegó al hospital con un tumor maligno, sumamente peligroso. Pero el comité de ética del Hospital Iturraspe decidió impedir el aborto terapéutico, según su propia resolución “por convicciones, cuestiones religiosas, culturales, en este hospital (y en Santa Fe)”.  Y tampoco le hicieron tratamiento oncológico para preservar el feto. María del Carmen murió, a los 19,  a fines de mayo de 2007 y la lucha de su madre, Norma Cuevas,  la convirtió en un símbolo del movimiento de mujeres y de la lucha por el aborto legal. Y también están los familiares de Liliana Herrera, que murió en agosto del año pasado al desangrarse tras un aborto clandestino en Santiago del Estero, Liliana tenía 22 años y dos hijitas de 3 y 6.

La producción sin presupuesto de Juan Solanas recorrió 4.000 kilómetros para darle voz y cuerpo al reclamo, entrevistando a mujeres de edades y experiencias disímiles. Pero Solanas no se queda en un anecdotario: la película está dividida por temas y en cada tema las cifras del aborto, de la pobreza están presentes. Los números fríos. Que sea ley cuenta la lucha por el derecho al aborto pero sobre todo “es una invitación al diálogo sobre la base de la realidad, de las consecuencias bien concretas que vive una mujer que quiere interrumpir su embarazo en un país donde está prohibido hacerlo”,  en palabras de su director.

La transversalidad del movimiento de mujeres es una de las banderas de la película: las imágenes de las diputadas de Cambiemos, de las diputadas kirchneristas y de las del Frente de Izquierda se juntan y hasta se les agradece bajo el nombre que ellas mismas se habían puesto en un grupo de Wathsapp: “las sororas”. También son protagonistas las pibas que hicieron nombrar a esa lucha como “la revolución de las hijas”.

Hasta los militantes católicos y evangélicos, “los pañuelos celestes”, tienen lugar en el film porque Solanas no se privó de documentar una de las movilizaciones de los autodenominados “pro vidas”.

La película fue autofinanciada y autogestionada y en tiempo record llegó a ser ovacionada en el Festival de Cannes. Allí, Solanas se presentó con una delegación de militantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, las autoras del Proyecto de Ley que se presentó ya siete veces en el Congreso. Recientemente fue premiada en el Festival de San Sebastián con el premio Otra Mirada  de TVE.

Va a estar en cartelera a partir de hoy, jueves 3 de octubre. Conmovedora hasta las lágrimas. Es registro de jornadas de la vida política en la Argentina, de la lucha del movimiento de mujeres pero también es una puerta abierta, una invitación a seguir de pie. Solanas también termina su película con una frase dolorosa: «Por las 3.030 muertas» y advierte: “Sabemos que serán más. Que sea Ley».  

Que sea ley.

Ficha técnica:

Que sea ley (Argentina 2019)

Guión, fotografía, cámara y dirección: Juan Solanas. Música: Paula Moore.

Duración: 87 minutos. Distribuidora: Cinetren. Apta todo público.