Suspenden el desalojo de 30 familias en un hotel del barrio de Constitución

La Justicia suspendió hoy el desalojo de 30 familias de un hotel en Solís 2152, en el barrio porteño de Constitución, a instancias de que se genere una mesa de diálogo para dar una solución habitacional a los vecinos, que será convocada por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

«Vivo en Solís hace dos años y medio. Tuvimos mucho miedo porque estuvo la policía que se nos venía encima y nosotros que estábamos aquí resistiendo porque no tenemos realmente dónde ir», dijo a Télam Claudia Molina, después de que se resolviera la suspensión.

Entre abrazos y lágrimas las personas que habitan el viejo hotel, donde viven más de 20 niños, celebraron la suspensión y se mostraron dispuestos a participar de la mesa de diálogo propuesta.

«Nosotros queremos pagar, ya sea un alquiler acá o una cuota de un préstamo, no queremos que se nos regale nada», sostuvo Molina.

Los vecinos indican que en este lugar funcionó durante mucho tiempo un hotel sin habilitación. «Había un encargado que le pagaba un alquiler a la propietaria y después sub-alquilaba las habitaciones. Este hombre se fue, dejando a las familias con el juicio de desalojo», explicaron los vecinos en un comunicado.

En ese contexto las familias se presentaron en el expediente planteando reconducir la locación y hacerse cargo ellas mismas del pago, lo que no fue aceptado por la propietaria.

Finalmente, el Juzgado Civil Nº 62, a cargo del juez Juan Perozzielo Vizier, había emitido para hoy la orden de desalojo, que logró ser frenada.

«El oficial de justicia se presentó a las 7 para hacer el ‘lanzamiento’, que es el desalojo forzado. Le explicamos que la gente no tiene dónde ir, además no hay ningún organismo del Gobierno de la Ciudad que se haga presente cuando hay problemas habitacionales», explicó a Télam Héctor Trajtenberg, abogado de la Liga Argentina por los Derechos Humanos.

Por su parte, Bárbara Bonelli, Defensora del Pueblo Adjunta, señaló en el lugar que «venimos acompañando a los vecinos en estas situaciones de desalojo».

«Lo que le propusimos al juez es nuestra mediación en una mesa de diálogo donde participen todas las partes, entre ellas los organismos de la Ciudad, en pos de lograr una solución habitacional para estas personas», agregó Bonelli.