Hay asbesto en «el 90% de las líneas B, C y E»: los Metrodelegados exigen al gobierno que lo retire

El secretario general de Metrodelegados, Roberto Pianelli, advirtió este miércoles que «tomarán medidas de fuerza» si el gobierno porteño no implementa un plan «para retirar el amianto de los subtes». «Se sabía que estos trenes eran viejos y que antes, usualmente, tenían amianto para aislar», explicó Pianelli. “A medida que se iba utilizando en el mundo, se detectó cómo el amianto era un asesino silencioso. ya que la fibra de amianto es imperceptible a la vista y cuando lo inhalás se clava en los pulmones y recién se puede detectar cuando empezás a enfermarte”, remarcó.

Pianelli aludió a la investigación periodística realizada por la CNN en la que el titular del Sbase admite que conocían la presencia de asbesto en las formaciones de subte: «No sabíamos que el gobierno de la Ciudad conocía de antemano que los coches que compró Mauricio Macri en su momento tenían asbesto. Es gravísimo», apuntó.

En diálogo con FM Futurock, Pianelli explicó: «La compra de Macri de los trenes con asbesto fue un escándalo y nosotros lo manifestamos desde un comienzo», y agregó: «Esos trenes no funcionan más pero hay otros coches con asbesto».

El secretario general del sindicato del subte dijo que “en 2017 nos enteramos que en el metro de Madrid había enfermos terminales por asbestosis y que habían sido producidas por trenes de una marca particular y algunos de sus modelos. Entre uno de esos modelos estaban los 36 coches de la flota que compró Macri en 2011”.

Pianelli repasó que en total se adquirieron 36 coches y que se pagó por ellos “casi medio millón de euros”, y remarcó: “Funcionaban 18”. “La compra fue un escándalo. Se adquirían dos para usar uno porque para tener repuestos se necesitaba otro en desuso. Se pagó a precio nuevo y era chatarra”, remató el dirigente sindical.

Además, contó que en cuanto se enteraron de la presencia del amianto en los coches de la Ciudad de Buenos Aires decidieron “dejar de manejar esos coches”, y detalló: “Habíamos hecho dos huelgas y cuando hicimos la tercera nos convocaron a una comisión, pedimos los manuales y vimos que decía amianto por todos lados”.

En esa línea, reconoció: “Nos dimos cuenta en ese momento que todos los demás trenes tenían asbesto o amianto. El 90% de la línea B, C y E tienen asbesto». Y reveló: «El tren que tiene asiento de pana en la línea B está plagado de amianto».