La Justicia odenó que el gobierno informe por qué suspendió la vacuna contra la meningitis

La justicia federal hizo lugar a una acción de amparo promovida por la Asociación Civil por la igualdad y la Justicia (ACIJ) que ordenaba a la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación que «informe las razones de la suspensión de la vacuna contra la meningitis a niños de 11 años».

El amparo pedido por ACIJ fue aceptado ayer por la jueza federal María Alejandra Biotti, aunque la acción judicial fue promovida en febrero, «luego de que la Secretaría de Gobierno de Salud incumpliera una decisión de la Agencia de Acceso a la Información Pública de diciembre de 2018, que intimaba al Gobierno a explicar los fundamentos técnicos y científicos de la suspensión de la vacuna».

«Hasta el momento, la Secretaría de Gobierno de Salud nunca explicó las acciones que llevaría a cabo para reanudar la aplicación de esta vacuna, qué sucedió con los fondos destinados a la compra de esas dosis ni los detalles de su sistema de compra y distribución», denunció ACIJ.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Enfermedad Meningocócica Invasiva (EMI) es de difícil diagnóstico y puede causar la muerte en menos de 24 horas. La infección es de fácil contagio en contacto cercano con personas enfermas, sobre todo en lugares con hacinamiento o aglomeración, como bares, fiestas o clubes.

Asimismo, la EMI puede afectar a personas de todas las edades y las tasas de letalidad son muy altas, con riesgo de secuelas permanentes en sobrevivientes de entre el 10% y el 20%.

Consultada sobre la importancia de la vacunación en adolescentes, la doctora Silvia González Ayala, profesora de enfermedades infecciosas de la Universidad Nacional de La Plata, explicó a Télam que «particularmente sobre el final de la adolescencia ese grupo es el que más presenta meningococo en su nariz y garganta, bacteria que se contagia por vía respiratoria a los más pequeños, que se enferman gravemente».

«En la Argentina la mayor carga de enfermedad meningocóccica se da en menores de un año, pero es muy importante reforzar la vacunación en adolescentes de 11 a 19 años porque son transmisores, son la fuente de infección», destacó González Ayala.