Vecinos de Villa Crespo insisten en sus reclamos contra el Movistar Arena

Los vecinos de Villa Crespo tienen previsto realizar un corte de calles el próximo viernes 22 a las 19.30 horas en la intersección de Humboldt y Corrientes. El reclamo es por el alboroto que genera el recientemente inaugurado microestadio construido dentro del predio que ocupa el Club Atlético Atlanta: Humboldt 450, entre Padilla y Camargo. Los problemas van desde el caos de tránsito a las restricciones de movimiento que sufren los vecinos cuatro días a la semana.

Luis Angio, uno de los vecinos, contó a Diario Z que el reclamo principal es por el tránsito: «que lo organicen y lo dejen pelado»; también que «prohíban los megáfonos» que utiliza el personal de la empresa para organizar la entrada y la salida de los espectáculos; que haya «un límite a la cantidad de días a la semana». También van a plantear el tema de los trapitos que «la policía protege» y van exigir que la empresa presente los certificados finales de obra.

Gustavo Perrone, otro de los vecinos, confirmó a Diario Z que este jueves van a tener una reunión con funcionarios de seguridad, tránsito y eventos masivos. “No sé si hablar de negociación, primero vamos a plantear nuestras exigencias”. En la reunión estará, entre otros, Martín Camps, asesor legal de Juan Pablo Arenaza, subsecretario de Vinculación Ciudadana con la Seguridad.

A través de un comunicado, los vecinos autoconvocados explican: “Vivimos enjaulados cuatro días a la semana. En cada recital, las cuadras están valladas desde las 17 horas y los vecinos no podemos circular libremente. La policía nos exige documentos para dejarnos pasar a nuestras viviendas y garajes. Ya no podemos organizar reuniones en nuestras casas porque nuestros amigos o familiares no pueden llegar hasta nuestros domicilios. La desconcentración del público produce un ruido que impide el descanso. Y a eso se suma la utilización de megáfonos para anunciar la salida de combis”.

“El caos de tránsito es gigantesco. Los vecinos con problemas de movilidad están atrapados durante el transcurso de los shows porque los taxis no pueden llegar hasta sus casas. Los trapitos controlan el estacionamiento, custodiados por la policía. Los comerciantes de toda la vida están siendo desalojados de sus locales ya que los propietarios prefieren alquilar a precios más altos a locales de cadena o bares y cervecerías”.

“La policía prohíbe a los comercios del barrio vender alcohol de 16 a 22 horas pero les permite a los bares que se instalaron cerca del estadio vender alcohol sin problemas. Pronto tendremos bares y restaurantes instalados en todas las cuadras, y el barullo será de lunes a lunes”, advierten los vecinos autoconvocados.

El Movistar Arena tiene una capacidad de 15.000 espectadores. En los folletos que la empresa ASM Global distribuyó, en su momento, a los vecinos de las inmediaciones se podía leer: “No está previsto el corte de calles, salvo, exclusivamente en la calle Humboldt entre Padilla y Camargo, y solo al final de los eventos que superen los 11.000 espectadores. El corte durará un lapso máximo de 30 minutos y los vecinos con vivienda en esta cuadra tendrán acceso para circular”.

“Esta es la realidad”, dice Gustavo Perrone. Luis agrega: “Estamos luchando contra ASM Global -un monstruo de la industria a nivel global-, La Nación y Movistar; estos son los que banca el gobierno de Larreta”.