Los predios públicos que Rodríguez Larreta logró rezonificar y los que «resistieron»

El gobierno de la Ciudad Buenos Aires obtuvo un resultado desparejo en la última sesión del año en la Legislatura, en su intención de aprobar las normativas necesarias para vender o rezonificar diversos terrenos fiscales de la capital para emprendimientos privados. El argumento esgrimido para impulsar estas propuestas en todos los casos fue que lo recaudado se utilizará para obras de infraestructura.

El Ejecutivo porteño apuró la aprobación de varias iniciativas en la maratónica sesión de ayer jueves porque era la última en la que contaría con el potencial respaldo de la mayoría especial, 40 legisladores, necesaria para aprobar los proyectos referidos a tierras fiscales.

En su haber Horacio Rodríguez Larreta pudo anotarse la sanción de la autorización para la venta de los terrenos donde funcionan los complejos de Costa Salguero y Punta Carrasco, a pocos metros del aeroparque Jorge Newbery, frente al Río de La Plata. La Legislatura habilitó la desafectación del dominio público y enajenación de estos inmuebles.

En la sesión hubo 43 votos a favor y 17 en contra para dar luz verde a la norma que plantea la creación de un «desarrollo urbanístico» que incluyera a los dos complejos, que ocupan 23 hectáreas (230 mil metros cuadrados).

Otra iniciativa que consiguió los votos fue la creación de un único centro de reeducación y reinserción socioeducativa en reemplazo de los institutos de menores que alojan a jóvenes privados de su libertad. Fue aprobado con 40 votos de los bloques Vamos Juntos y Evolución, 15 negativos de los bloques peronistas más la izquierda y dos abstenciones del Socialismo.

Para la construcción del «Centro Modelo», en el Bajo Flores, se ponen a la venta los tres predios donde estaban los otros dispositivos penales: uno en Parque Chacabuco; otro en Balvanera, y el tercero en Monte Castro.

Lo que no salió

En la lista de lo que no pudo conseguir el Ejecutivo hay que poner en primer lugar la rezonificación del predio de la Policía Montada, que era el primer paso para su posible venta. El predio de ocho hectáreas está ubicado en una de las zonas más caras de Palermo. Seguirá siendo utilizado por la Policía Federal, que había hecho público su malestar con la propuesta. Rodríguez Larreta no consiguió los 40 votos necesarios en este caso por la resistencia de sus aliados del radicalismo, agrupados en el bloque Evolución referenciado en el senador electo Martín Lousteau.

Otro punto importante fue lo que pasó con los playones ferroviarios. Habían ingresado a la Legislatura un día antes de la sesión del pasado jueves dos convenios de traspaso de terrenos pertenecientes a los ferrocarriles, que dependen de la Nación, a la Ciudad. En ambos, el punto de la polémica era que en el propio proyecto de aceptación se declaraba a las tierras «innecesarias» para la gestión de la Ciudad, que es el primer paso para poder privatizarlas. Uno de los convenios preveía el traspaso de predios en Catalina Sur, la Boca, un predio de Villa Urquiza, tres de Colegiales, y dos de Retiro. Ese fue aprobado.

El segundo se aplicaba a un predio de Palermo y al playón ferroviario de Caballito, el más extenso de todos los mencionados, con 23 hectáreas de extensión. Durante la tarde, mientras se desarrollaba la sesión, y a partir de un declaración del legislador Mariano Recalde que advirtió sobre las consecuencias de esta iniciativa por twitter, los vecinos de Caballito, organizados en Vecinos y Vecinas por el Parque Ferroviario, que reclaman la generación de un espacio verde en esos terrenos, armaron una concentración en Acoyte y Rivadavia y una campaña de repudio por las redes sociales con el hashtag «LarretaNoVendasCaballito». La reacción tuvo su efecto: que el convenio sea sacado del temario de la sesión.