Bares y restaurantes deberán entregar a sus clientes los alimentos no consumidos si así lo solicitan

Los comercios de la Ciudad de Buenos Aires deberán entregar a sus clientes los alimentos pagados y no consumidos en el momento, sin costo alguno, según una norma aprobada en la Legislatura en la última sesión ordinaria del año. La finalidad que se persigue es la de “reducir el desperdicio de alimentos”. De esta manera se oficializa el uso del “doggy bag”, como se le suele llamar en los países anglosajones cuando los clientes solicitan que se les envuelvan los alimentos “para el perro”.

A partir de ahora los establecimientos gastronómicos deberán exhibir un cartel con la leyenda “Sr. Consumidor: Usted tiene derecho a recibir, sin costo alguno, el producto que haya abonado y no consumido”, y la normativa ordena al Poder Ejecutivo a lanzar una campaña de difusión para concientizar que “el alimento no se debe desperdiciar y que este es un compromiso que debemos asumir todos”.

La diputada Mercedes De Las Casas (Vamos Juntos), impulsora de la nueva normativa, sostiene que “el principal obstáculo a esta iniciativa es cultural, ya que son los clientes los que no se atreven a pedir lo que sobra de su comida, y lo que sucede es que una vez servido un alimento a un cliente, el restaurante no puede reutilizarlo y las sobras se tiran a la basura”.

Hay que hacer campaña para concientizar”, opina Carlos Yanelli, presidente de la Cámara de Restaurantes de la AHRCC, quien coincide que es un tema cultural. En contacto con Diario Z, Yanelli indicó que la Ciudad realizó, en su momento, una serie de pruebas piloto con resultados dispares. No obstante, se mostró optimista por la nueva normativa.

En los fundamentos de la norma se señala que el desperdicio de alimentos es una “problemática global por la cual se tiran, por año, 1.300 millones de toneladas de alimentos comestibles, de acuerdo a cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO)”. Además, advierten que “la generación excesiva de residuos de alimentos provoca la emisión de gases de efecto invernadero, que producen un impacto negativo en el ambiente y aceleran los efectos del cambio climático”.

Según datos de principios de 2017, de la Dirección de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos de la Secretaría de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria, en la Argentina se desechan 16 millones de toneladas de alimentos por año, es decir, un 12.5 por ciento de todos los alimentos que se producen en el país. Con estos datos se estima que una persona tira 38 kilos de alimento por año.