Algunos plásticos utilizados para calentar alimentos son peligrosos para la salud

Vivimos rodeados de plásticos, un material presente en la gran mayoría de los objetos, incluso en muchos productos de uso diario como envases, platos y otros recipientes que sirven para guardar alimentos. Sin embargo, no todos están elaborados con los mismos componentes y uno de éstos, el bisfenol A, es perjudicial para la salud.

“El bisfenol A (también conocido por su sigla BPA) es un compuesto orgánico que se utiliza como aditivo en la elaboración de muchos productos industriales, entre ellos los plásticos. Esta sustancia, una vez que ingresa al organismo, tiene la capacidad de actuar como una hormona, pudiendo producir diferentes efectos contraproducentes para la salud”, explican desde el Área de Epidemiología del Hospital Italiano.

Del recipiente al alimento

El problema principal del bifenol es su capacidad de ingresar al organismo a través de los alimentos que están contenidos en recipientes plásticos. Al guardar comida en ellos, el BPA “pasa”, al organismo. Esta situación se acentúa cuando se calienta el alimento en estos recipientes o se los expone a altas temperaturas.

Los especialistas recomiendan no exponer al calor recipientes plásticos que contengan alimentos. Al calentar comida al microondas, preferir otros materiales como vidrio o loza en lugar tuppers, bandejas descartables, vasos plásticos. Y evitar exponer al calor del sol recipientes plásticos que contengan alimentos o líquidos (botellones de agua o bebidas). 

También es prudente aprender a identificar los diferentes tipos de plásticos. Esto ayudará a elegir, a la hora de comprar, los que sean libres de bisfenol A, especialmente pensando en los chicos. Para ello habrá que aprender el lenguaje con el que se rotulan los envases plásticos, algo que suele estar poco visible, casi siempre en la base (ver cuadro).

En muchos países este componente ya fue restringido para uso en envases de alimentos por ser perjudicial para la salud. En Argentina, en el año 2012, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) prohibió las mamaderas con bisfenol A. 

El foco en bebés, embarazadas y niños. Si bien el BPA es una sustancia que el cuerpo no necesita en ningún momento de la vida, se busca especialmente advertir a los grupos más vulnerables a sus efectos -bebés, embarazadas y niños-, ya que estas etapas son fundamentales para el crecimiento hormonal. 

Fuente: Aprender Salud, revista de el Hospital Italiano.