Escuela ORT: la comunidad educativa realizó un abrazo contra despidos a delegados docentes

Los docentes despedidos de la escuela privada ORT reivindicaron esta tarde su derecho a organizarse en defensa de sus “condiciones para educar”, durante el abrazo simbólico que realizaron a la sede ubicada en el barrio porteño de Almagro junto a estudiantes y sus familias en rechazo a los despidos de al menos diez educadores, que atribuyen a su militancia sindical.

Los despidos fueron dispuestos por las autoridades de la ORT el 6 de diciembre pasado.

La Agencia Télam intentó esta tarde infructuosamente comunicarse con el director ejecutivo de la institución, Adrían Moscovich, quien mantenía su teléfono cerrado sin responder a las llamadas y mensajes.

En el “abrazo” a la ORT, que comenzó pasadas las 17 y en el que los despedidos leyeron un documento, participaron representantes del cuerpo de delegados de la escuela, de UTE, el Centro de estudiantes de las sedes de Yatay y de Belgrano, graduados y docentes jubilados de la institución.

También estuvo presente la organización Llamamiento Judío Argentino, que se pronunció contra los despidos.

Los docentes leyeron un comunicado en el que señalaron: “podemos explicar las causas que las autoridades ocultan, podemos mirar de frente este acto injusto y violento junto con toda la comunidad educativa”.

“Podemos estar acá porque nos constituimos como unidad docente; porque entendimos que al miedo lo enfrentamos colectivamente, porque no toleramos más callar cuando tenemos algo para pedir; porque tenemos derecho a organizarnos en defensa de nuestras condiciones para educar”, afirmaron.

Los docentes subrayaron: “en mayo de 2019 fuimos elegidos delegados por 123 docentes para encontrar un canal de comunicación colectivo, genuino y con garantías. ¿Qué teníamos para decir? Implementación efectiva de la ley de educación sexual integral; tutorías remuneradas, cumplimiento de las jornadas institucionales, protocolo de actuación en casos de violencia de género y recomposición salarial”.

“Durante todo este año la escuela ha negado nuestro lugar como delegados. A cada intento de comunicación, se le puso límites, se lo acalló, se lo desestimó. Mientras tanto, ha actuado en las sombras para confeccionar una lista que aleccione al resto”, agregaron.

“El viernes, para disciplinar y desarticular lo alcanzado, despidió a 10 compañeros y compañeras que de una u otra forma habían participado de estos reclamos”, denunciaron.

A principio de año “los docentes empezaron a afiliarse secretamente” a la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) “y en abril el sindicato se presentó en la institución notificando que se iban a realizar elecciones de un cuerpo de delegados”, añadió.

“Aún con todo el miedo porque en 1988 se había realizado un despido masivo a todos los que habían participado de una incipiente organización gremial, logramos que en abril vote más del 50% del personal”, detalló Melina.

De los 10 despedidos, nueve son afiliados al sindicato, siete son mujeres, cuatro de ellas madres, y tres habían sido candidatas en las elecciones de UTE.