Evo Morales está en Buenos Aires y pidió refugio político

El expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, que fue depuesto por un golpe de Estado cívico-policial-militar el pasado 10 de noviembre, llegó hoy a la Ciudad de Buenos Aires y pidió que se le otorgue el estatus de refugiado político, según informó el canciller, Felipe Solá.

Morales se había asilado en México los días posteriores a su derrocamiento. El presidente argentino, Alberto Fernández, que ya era mandatario electo cuando se produjo el quiebre institucional en Bolivia, le había solicitado a Mauricio Macri, jefe de Estado en ejercicio en ese momento, que le ofreciera asilo al líder boliviano, algo que no ocurrió. A menos de 24 horas de la toma de posesión del mando por parte de Fernández, Morales aterrizó en aeropuerto de Ezeiza. Su avión venía de La Habana, Cuba, donde había viajado días atrás con la clara intención de volar hacia la Argentina.

Además de la mayor cercanía con su país, los hijos del ex mandatario se encuentran en Argentina desde el 23 de noviembre pasado, cuando abandonaron La Paz con el consentimiento del gobierno de facto.

Esta mañana, cuando la noticia de la llegada de Morales trascendió, Solá declaró que se le brindó asilo y precisó que el ex mandatario había completado el pedido de refugio, condición que debe ser aprobada por el Ministerio del Interior que hoy conduce Eduardo «Wado» de Pedro. «La diferencia entre el asilo y el refugio es que el refugio está normado», explicó el canciller.

Los principios básicos de ambas condiciones son similares: la no devolución de la persona al Estado por el cual está siendo perseguido, la libre circulación en el territorio nacional y la posibilidad de la reunificación familiar.

Por su parte, el Ejecutivo de facto de Bolivia declaró que pretende que Argentina le impida hacer declaraciones de tono político a Morales. «Esperemos que se cumpla rigurosamente con esos principios (del refugio) y que no ocurra como en México donde tenía micrófono abierto y palestra para hacer política», dijo la canciller de facto, Karen Longaric, en una declaración difundida por la agencia EFE.