Hospital Piñero: tapan un mural que representaba a un feto

Un mural pintado en una de las fachadas exteriores del pabellón de maternidad del Hospital Parmenio Piñero, ubicado en el barrio de Flores, fue tapado a principios de la semana pasada, con dos tablas de madera y pintado con el mismo color celeste de fondo que tiene toda la pared. El mural del enorme feto -“niño por nacer”, en la definición de los sectores contrarios a la legalización del aborto- fue pintado por la artista plástica Lisette Feider y donado a la institución. La obra había sido previamente autorizada por las autoridades del centro de salud.

La obra forma parte de una serie de tres pinturas que intentan, según la artista, mostrar las tres “etapas que atraviesa la maternidad”. También en el exterior del pabellón, sobre otra de las fachadas, Feider pintó el mural de la “mujer embarazada”. Y en su interior pintó otro mural de una “madre con un niño de 2 años”.

Diario Z contactó a Feider y le preguntó sobre si la imagen del feto, en avanzado estado de gestación tenía alguna inscripción en referencia a las posturas sobre la interrupción legal del embarazo. “Era sólo la imagen de un feto con el cordón umbilical pintado en celeste”, dijo. Según contó, ahí comenzaron los llamados del director del hospital, el Dr. Daniel Rivero, para que le haga algunos cambios. “El director me llamaba todos los días para ver qué podíamos modificar”. Así, el cordón umbilical de color celeste se transformó en hojas de color verde. ‘Ponele mucho verde’, le dijeron.

Feider indicó que “estaba lejos de mi intención, que haya una confrontación de verdes y celestes”. Y aclaró que el color celeste del fondo es el color del pabellón de maternidad. “Hace más de 10 años que Maternidad está pintado de celeste, no tiene nada que ver con el debate del aborto”, dijo.

En una carta pública dirigida al director del Hospital, un conjunto de organizaciones educativas, sindicales, sociales y comunitarias , y trabajadores de numerosos centros de salud, incluido el Piñero, manifestaron “que el mural en mención expresa ideas y simbolismos que atentan contra la integridad y autonomía de las personas usuarias del Hospital y en particular de quienes transitan el pabellón en cuestión”. Concretamente, los firmantes sostienen que “el simbolismo que expresa el mural elaborado en la entrada del Pabellón constituye una acción discriminatoria y estigmatizante hacia las personas con capacidad de gestar que son asistidas en el Hospital, que encuadradas en el marco legal vigente deciden no continuar un embarazo, ya sea porque el mismo es producto de una violación o porque su continuidad pone en riesgo su salud o su vida.

Por el otro lado, Diario Z se puso en contacto con la abogada Mabel López Oliva, asesora tutelar de Primera Instancia del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad, que se acercó personalmente al hospital tras enterarse del revuelo que había causando entre el personal del hospital y organizaciones sanitarias y de mujeres que defienden el derecho al aborto legal. Allí pudo constatar, según ella, lo que podría encuadrarse en un “obstáculo simbólico intimidatorio” para alguien que se quisiera realizar una interrupción legal del embarazo (ILE).

Así, tras tomar cartas en el asunto, presentó un oficio ante el Ministerio de Salud de la Ciudad para solicitar que taparan la pintura en un plazo de 48 horas. La misma solicitud, sin que fuese necesario una orden judicial, fue contestada por el área de legales del Ministerio, quienes le informaron que el mural iba a ser tapado, como finalmente sucedió. Vale recordar que la IPPF (Federación Internacional de Planificación Familiar, por sus siglas en inglés), una ONG cuyo objetivo es la promoción de la salud reproductiva y la salud sexual, recomienda quitar de centros de salud donde se practica la interrupción del embarazo toda representación de un feto.