Licitación del Subte: Metrodelegados denuncia que la empresa Keolis quiere «sacar guardas, choferes y vendedores de boletos»

Por Deminán Verduga. Especial para Diario Z

En los próximos días tiene que definirse una licitación de un enorme impacto económico y social en la vida cotidiana de los porteños, la del Subte de Buenos Aires. En la recta final quedaron dos empresas en carrera: un consorcio encabezado por la firma estatal francesa Keolis-Herport, que tiene concesiones de trenes y subterráneos en más de 15 países, y Metrovías, que maneja el subte porteño hace más de 25 años.

El último puntaje de la licitación, que será por 12 años con la posibilidad de sumar tres más, fue difundido el lunes de esta semana. El Comité Evaluador analizó el primer sobre (ofertas técnicas). El consorcio liderado por la empresa francesa obtuvo 907,5 y la firma del Grupo Roggio 891,9.

Hasta ahora, los trabajadores del subterráneo no habían manifestado su posición respecto de este proceso. Eso cambió en el mediodía de este viernes.

«Sabemos que la empresa Keolis, para sumar más puntos en la licitación, está proponiendo sacar de la línea H a los guardas, a los conductores y al personal de boleterías», le dijo a Diario Z Néstor Segovia, delegado de la Línea C y secretario adjunto de los Metrodelegados.

El gremialista remarcó que por la información que el sindicato pudo recabar el consorcio extranjero pretende «no reconocer las condiciones de insalubridad de nuestro trabajo y por lo tanto no respetar la jornada laboral de seis horas para llevarla a una de ocho horas«. Segovia destacó que, además de las consecuencias para la salud, esta decisión implicaría «dejar un montón de compañeros en la calle. A la propuesta de automatizar las tareas hay que sumarle que con una jornada de ocho horas el día se cubriría con tres turnos y ahora son cuatro».

Al ser consultado por la posición de los trabajadores frente a los posibles ganadores de la licitación, el metrodelegado respondió: «No tenemos problema con ninguna empresa, pero sí queremos que se respeten las condiciones de trabajo. El que venga a querer cambiarlas va a tener un conflicto».

-¿Cree que ahora habrá una carrera por ofrecer condiciones laborales más precarias y ahorrar?

-No lo sabemos. Queremos que la competencia no pase por ahí. De esta manera le están declarando la guerra a los trabajadores. Nosotros hablamos con todas las empresa personalmente y ninguna dijo esto. Era al revés. Nos dijeron que las condiciones iban a mejorar y la tecnología no vendría a reemplazar el trabajo de los compañeros.