Prorrogan la concesión del Subte a Metrovías hasta que finalice la nueva licitación

Este martes 31 de diciembre de 2019 se vencía la última prórroga de la concesión del Subte de Buenos Aires a la empresa Metrovías, que tiene la operatoria del servicio desde el 1 de enero de 1994 y que formalmente venció a fines de 2017. Como el proceso de licitación para definir quién controlará las seis líneas aún no finaliza (la actual operaria es una de las dos firmas que compite), el directorio Sbase, la sociedad del Estado que administra el subterráneo porteño, extendió por tiempo indeterminado la potestad del control al actual operador.

La nueva licitación, que será por 12 años con la posibilidad de extenderlo por tres, se encuentra en pleno proceso. Quedaron en la recta final dos  grupos empresarios. Como se dijo, uno está liderado por el actual operador, Metrovias, del Grupo Roggio, y el otro por la compañía francesa Keolis, asociada con la firma Helport, parte del Grupo América, propiedad de Eduardo Eurnekian.   

El pasado lunes 23 de diciembre se difundieron los resultados del puntaje de las ofertas técnicas. El Comité Evaluador armado por Sbase le dio a la firma francesa 907,5 puntos y a la compañía del Grupo Roggio 891,9.

El procedimiento prevé la posibilidad de impugnaciones a los evaluaciones del Comité, por lo que no hay una fecha precisa en la que se pueda asegurar que se brindará el resultado definitivo.

La empresa que gane la licitación tendrá la concesión del Subte por 12 años.

Este proceso no está libre de tensiones con los trabajadores del subte. Hace una semana, los Metrodelegados advirtieron que la propuesta del consorcio liderado por los franceses incluía precarización y eliminación de puestos de trabajo. “Sabemos que la empresa Keolis, para sumar más puntos, está proponiendo sacar de la línea H a los guardas, a los conductores y al personal de boleterías”, le había dicho en ese momento a Diario Z Néstor Segovia, delegado de la Línea C y secretario adjunto de Metrodelegados.

Segovia había explicado que esa línea (H) tiene la posibilidad automatizar casi todo el servicio porque los trenes son nuevos y pueden manejarse con piloto automático.

El gremialista había remarcado que por la información que el sindicato había recabado, Keolis pretendía “no reconocer las condiciones de insalubridad de nuestro trabajo y por lo tanto no respetar la jornada de seis horas para llevarla a una de ocho”. “Eso implicaría dejar un montón de compañeros en la calle, ya que a la propuesta de automatizar tareas habría que sumarle que con una jornada de ocho horas el día se cubriría con tres turnos y ahora son cuatro”.

Por ahora, quién será el futuro operador del subte  sigue siendo una incógnita.