Una estadística asegura que seis de cada diez porteñas sufrieron violencia de su pareja

Terminó diciembre con una preocupante alza en el número de femicidios. Se registró uno cada 22 horas en todo el país, mientras que durante el año hubo pasado hubo uno cada 27 según el Observatorio Ahora que Sí nos Ven. En este marco, una encuesta refleja cuán extendida está la violencia de género en el ámbito porteño.

El 59% de las mujeres sufrió algún hecho de violencia por sus parejas y sus ex, la mayoría de entre 18 y 49 años.

El 53% de las mujeres que sufrieron algún hecho de violencia por su actual pareja fueron sometidas a violencia psicológica, el 23% resultaron expuestas a violencia económica, el 21% padecieron violencia física y el 13%, violencia sexual.

Así lo indica un reciente estudio del Ministerio de Desarrollo y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, junto con la Dirección General de la Mujer, el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género y la Dirección General de Estadística y Censos, que lanzaron una publicación que forma parte de la serie En el camino de la equidad de género donde exponen información recolectada y procesada de la encuesta de situación de las mujeres que se hizo a fines de 2018.

Del relevamiento participaron más de 1.800 mujeres. Se apuntó a conocer datos sobre los distintos tipos de violencia que han atravesado las mujeres mayores de dieciocho años en el ámbito doméstico y en sus trabajos. La violencia por parte de parejas y ex parejas no solo es el tipo más extendido en toda la región según una encuesta de la Organización Panamericana de la Salud, sino que es la que puede llevar a consecuencias letales.

La encuesta se enfocó en violencia doméstica perpetrada por la pareja actual o anterior en los últimos doce meses o alguna vez en la vida, relacionadas con cuatro tipos de violencias.

La violencia psicológica (humillaciones, celos, aislamiento de amistades y familiares y control), violencia física (golpear, dar patadas, empujar, tirar objetos, inmovilizar y ahorcamiento), la violencia económica (restricción de autonomía económica y sustracción de los bienes económicos o materiales), y la violencia sexual (obligación de mantener relaciones sexuales y/o realizar prácticas contra su voluntad, aun dentro del matrimonio, tocamientos indeseados y restringir su voluntad).

Los números indican que para seis de cada diez mujeres que sufrieron algún tipo de violencia y buscaron ayuda en alguna institución, la ayuda que recibieron fue útil. Cuatro de cada diez reportaron haber tenido que hacer muchos trámites, y tres de cada diez dicen que les faltó apoyo de familiares o personas amigas.

En paralelo a los altos índices de violencia registrados, las mujeres de la Ciudad cuestionan la subordinación de las mujeres en una relación de pareja de un modo contundente. Y para la mayoría está claro que ciertas conductas que eran naturalizados ya no lo son. Pero sólo la mitad de las consultadas está de acuerdo con hablar sobre los problemas familiares con terceros.