Figuras del ámbito teatral se oponen a la venta del Centro de Vestuario construido hace 4 años

Por Franco Spìnetta. Especial para Diario Z

El ámbito teatral de la Ciudad de Buenos Aires se empezó a manifestar y movilizar en contra de la venta del inmueble que hoy alberga el Centro de Vestuario del Complejo Teatral Bueno Aires (CTBA), un espacio construido hace apenas cuatro años con tecnología de punta que resguarda 37 mil prendas y protege parte importante del acervo cultural porteño. Luego de varios días de silencio, el gobierno dejó trascender en off que la venta no significaría el cierre del Centro y que, de concretarse la operación inmobiliaria, las prendas serían relocalizadas en otro edificio de iguales condiciones.

El Centro de Vestuario del Complejo Teatral Bueno Aires (CTBA) fue construido hace cuatro años con tecnología de punta para resguardar 37 mil prendas y proteger parte importante del acervo cultural porteño.

La aclaración oficial despertó aún más malestar en el ambiente, puesto que confirmaría las sospechas que habían circulado en los pasillos del CTBA, donde se afirma que la venta está “muy avanzada” y que ya habría ofertas en pie para adquirir el inmueble ubicado en el barrio de Chacarita, hoy de moda entre los desarrolladores inmobiliarios. Además, la mudanza implicaría no sólo una gran erogación (logística especializada y muy cara, la compra de un nuevo depósito, mobiliario, etc), sino que los trabajadores no tienen hoy ninguna garantía de que esto se haga realidad.

La destacada vestuarista y artista plástica Renata Schussheim no sale de su asombro. “Me conmocionó, es increíble que se decida una cosa así. Es un lugar que contiene patrimonio… costó muchísimo tener un espacio como ese, con todas las condiciones que tiene. El lugar es de primer nivel y que ahora lo vendan… no lo puedo creer”, dice a Diario Z. Schussheim está en plena realización de la obra Boquitas Pintadas, en el San Martín, y se enteró de la noticia en los talleres del propio teatro. “Yo vi depósitos así sólo en Europa. Ni siquiera el Colón o el Cervantes tienen uno de esta calidad. Esto era un cambio, con esto hay archivo, control, está ordenado. Con el depósito se puede reciclar. ¿Por qué una vez que hay algo bien hecho se desarma? Me pone muy triste”.

Renata Schussheim: «El lugar es de primer nivel y que ahora lo vendan…¿Por qué una vez que hay algo bien hecho se desarma?

La Asociación de Diseñadores Escénicos de la Argentina (ADEA) emitió un comunicado expresando “preocupación” y exigiendo una respuesta formal del gobierno ante la posible venta del Centro, que alberga el Fondo de Vestuario, “hoy una de las colecciones de vestuario teatral más importantes del continente”. “Esperamos que esta situación no logre llevarse a cabo por lo que implicaría tanto para la comunidad teatral como para el patrimonio cultural de la Nación”, expresaron.

La vestuarista Magda Banach, miembro y cofundadora de ADEA, asegura que “mudar ese depósito o cerrarlo, es echar por la borda toda la inversión que se hizo (que no fue poca) para la remodelación de un espacio que tiene las condiciones ideales y únicas de iluminación y temperatura ambiente para tener tantas prendas inventariadas en buen estado”. Banach señala que los vestuarios que están en el depósito “nos pertenecen a todos los ciudadanos y a los diseñadores que los creamos y por eso tenemos derecho a tener conocimiento en qué condiciones tienen planeado su reubicación”, algo hoy absolutamente incierto.

Micaela Sleigh, también vestuarista integrante de ADEA, agrega que la “puesta en valor de las prendas (algunas históricas, otras que se reutilizan porque se puede, porque están ordenadas y bien conservadas) fue un trabajo que llevó mucho tiempo y mucho dinero”. “El acondicionamiento del espacio se realizó en paralelo para que pudiera preservarse. Es algo que se hizo bien. Pocas veces vemos eso. Sería un despropósito desperdiciarlo. Una desvalorización del trabajo, del proyecto y de la idea misma de preservar algo que para nuestro teatro es un tesoro”, apunta Sleigh.

Casi 40.000 vestuarios teatrales clasificados y resguardados, reseña viva del diseño y la creación de nuestra historia teatral, están en riesgo por los negocios inmobiliarios del gobierno de Rodríguez Larreta.

Ricardo Bartís.

Las vestuaristas nucleadas en ADEA impulsan un petitorio en Change.org, para exigir a las autoridades que den marcha  atrás con la venta: https://www.change.org/p/autoridades-correspondientes-no-al-cierre-del-fondo-de-vestuario-del-ctba/d?source_location=combo_psf

ADEA, que nuclea a los diseñadores escénicos, expresó su «preocupación por el destino de una de las colecciones de vestuario teatral más importantes del continente».

Pero no sólo el mundo del vestuario está estupefacto por la noticia. Ricardo Bartís, director y dramaturgo, experimentado hombre del teatro porteño, apunta contra la dirección del CTBA, a cargo de Jorge Telerman, a quien atribuye la responsabilidad de defender este espacio y evitar su venta, y advierte que “casi 40.000 vestuarios teatrales clasificados y resguardados, reseña viva del diseño y la creación de nuestra Historia Teatral, están en riesgo por los negocios inmobiliarios del gobierno de Rodríguez Larreta: una muestra más del descuido y desprotección que sufre el teatro de la Ciudad”

Mauricio Kartún, otro destacado dramaturgo porteño, es más cauto y dice que “si cumpliesen con lo que promete Avogadro y lo reubicasen en un lugar más accesible sería hasta buena noticia” porque, según el autor, el Centro “es un patrimonio enorme con un subuso enorme también”. “El problema como siempre anida entre el harían y el sería. Creo que es muy importante sacarles antes de la venta un compromiso concreto, con espacio de mudanza confirmado y presupuesto idem para que ese material no vaya a parar a container y termine arrumbado en depósitos”, advierte.

Por último, Rafael Spregelburd, actor, escritor y dramaturgo, dice estar “más que preocupado” porque ve en esta acción “la certeza de que no van a parar y se están rifando el patrimonio cultural de los porteños”. “No me sorprende que transformen en un negocio al patrimonio cultural: está muy de moda esa tónica, se desdicen sobre el cierre, pero al mismo tiempo sostienen la venta junto a otros 180 inmuebles, desmantelando el potencial del Estado”, cierra.

Los esfuerzos de Diario Z por comunicarse con alguna autoridad del Ministerio de Cultura porteño fueron infructuosos, sin embargo, casi a la medianoche, Cultura difundió un comunicado en el que dice: «El Centro de Vestuario Teatral que funciona en la calle Gregoria Pérez 3637 es independiente del predio que lo albergue. En caso de eventual necesidad de ser trasladado a otro espacio (ley 6.287), la GCBA y el Ministerio de Cultura se comprometen firmemente a reubicarlo en un edificio con características similares al que, al mismo tiempo, puedan acceder aquellos vecinos de Buenos Aires que quieran conocer  invalorable patrimonio».

Un reconocimiento de la voluntad de venderlo y una promesa difusa de que cuidarán «el invalorable patrimonio» (sic) en «un edificio con características similares».