Alquileres: inmobiliarias e inquilinos apoyan el congelamiento decidido por el gobierno nacional

El gobierno nacional apura una medida para congelar por seis meses los alquileres y las cuotas hipotecarias, además de suspender desalojos judiciales. El presidente Alberto Fernández había anunciado que enviaría un proyecto al Congreso, sin embargo trascendió que finalmente dictaría un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) con el objetivo de que el congelamiento entre en vigencia el 1° de abril.

El parate generado por la cuarentena obligatoria para enfrentar el coronavirus resulta un golpe económico para vastos sectores de la población, en especial para los inquilinos que mes a mes deben destinar cerca del 42% de sus ingresos para pagar el alquiler de su vivienda.

En la Ciudad de Buenos Aires 454 mil hogares albergan más de un millón de inquilinos que, a partir de abril, tendrán alivio en sus bolsillos, sobre todo los cuentapropistas cuyos trabajos se interrumpieron por el aislamiento social.

La decisión del gobierno nacional logró acercar posiciones usualmente antagónicas del sector inmobiliario. Tanto el presidente de la Federación de Inquilinos, Gervasio Muñoz, como el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba), Armando Pepe, elogiaron el congelamiento de alquileres.

 “Es muy importante porque después de muchísimos años el Estado vuelva a intervenir en el acceso a la vivienda”, destacó Muñoz, quien a su vez reclamó ir un poco más allá y decretar la suspensión del pago de alquileres para determinados sectores, aunque reconoció que la segmentación “es difícil porque el mercado inmobiliario está completamente en negro”.

Por su parte, Pepe señaló que “es una propuesta muy sensata por parte del presidente (Alberto Fernández)”, y subrayó que “las dos partes, inquilinos y propietarios, están perjudicadas en esta pandemia viral y económica que estamos viviendo”. También propuso que “haya una prórroga de los contratos que se vencían ahora, con tarifa congelada, por 60 o 90 días”. “Un inquilino cuyo contrato vence, por ejemplo, el 31 de marzo no se va a poder ir, porque no va a encontrar quién le haga la mudanza”, explicó Pepe.

En ese sentido, Muñoz advirtió que “la situación de la vivienda hoy es gravísima y hay mucha gente que en abril no va a poder pagar”, y remarcó que el “inconveniente” hoy es la imposibilidad de mudarse. “Nadie se puede mudar, está prohibido el tránsito de bienes y personas. El que pagó otra vivienda, o la seña, tiene que quedarse donde está, no hay más posibilidades que eso”, agregó.

Según los últimos datos disponibles en la Dirección  de Estadística y Censos del gobierno porteño, publicados en 2018, en la Ciudad de Buenos Aires tres de cada diez hogares (35,1) es ocupado por inquilinos mientras que el 52,2% son ocupados por propietarios. El crecimiento de la llamada “inquilinización” fue exponencial: entre 2003 y 2018, la proporción de hogares de inquilinos creció 11 puntos porcentuales (pasó del 23,9% al 35,1%) y los hogares de propietarios decrecieron en casi iguales proporciones, de 64,4% al 52,2%.