Escuelas privadas: ¿cómo se paga la cuota, sin clases y en cuarentena?

Franco Spinetta. Especial para Diario Z

El Ministerio de Educación de la Nación y las principales cámaras que agrupan a los colegios privados del país acordaron una serie de medidas para morigerar el impacto de la cuarentena, en especial en lo referido a la cuota que deben afrontar cientos de miles de familias cuyos ingresos están en riesgo. Las cámaras empresarias se comprometieron a sostener el valor actual de los aranceles y a atender las situaciones especiales de cada familia, mientras que se reducirán en forma sustancial los llamados servicios complementarios que cobran por fuera de la cuota.

El 71,2% de los colegios privados de los niveles obligatorios recibe algún tipo de subsidio y el 30% de los colegios recibe el 100 por ciento del financiamiento de la plantilla docente

Ante el extendido pedido por revisar el cobro de las cuotas, suspender aumentos y ofrecer planes de pago, Rodolfo de Vincenzi, representante de una de las cámaras de escuelas privadas, quien estuvo reunido con el ministro Nicolás Trotta, argumentó que la continuidad del cobro de los aranceles “es para poder pagar los salarios del personal del colegio, que es la principal erogación que tienen”. 

Sin embargo, la realidad de los colegios privados en la Ciudad de Buenos Aires dista mucho de estar librada a la “suerte del mercado”: sólo el 35% de esos establecimientos no reciben ningún tipo de subsidio. En contraste, el 71,2% de los colegios privados de los niveles obligatorios recibe algún tipo de subsidio y el 30% de los colegios reciben el 100% del financiamiento de la plantilla docente.

Las escuelas privadas se llevan el 17% del presupuesto de la cartera educativa, más de 14 mil millones de pesos.

Así lo destaca el informe “La educación privada en la Ciudad de Buenos Aires: quién, cómo, dónde”, del propio Ministerio de Educación porteño. En total, las escuelas de gestión privada se llevan el 17% del presupuesto de la cartera educativa, más de 14 mil millones de pesos. Es cierto: las privadas cubren una oferta que el sector público fue descuidando a lo largo de los años, a base de ajustes y transferencias. En la Ciudad, uno de cada dos alumnos concurre a establecimientos privados que brindan educación obligatoria. Cerca de la mitad de estos estudiantes asiste al nivel primario y un poco más del 50% al nivel medio. El nivel inicial es el que tiene más alumnos, con un 55% del total.

En la Ciudad, uno de cada dos alumnos concurre a establecimientos privados que brindan educación obligatoria.

Desde el Ministerio de Educación porteño aclararon que la responsabilidad del pago de sueldos es de las escuelas privadas, aunque reconocieron que gran parte de los subsidios -que provienen del presupuesto general- se destina al salario de los docentes y del resto del personal. Cabe destacar que el rubro educativo emplea mano de obra intensiva y que el 90% del presupuesto de las escuelas se utiliza en sueldos.

Desde el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) apuntaron: “El aporte del Estado a las escuelas de gestión privada está destinado exclusivamente al  salario de los docentes”. Y detallaron: “Las escuelas parroquiales tienen el 100% de aporte estatal, esto significa que el salario se los paga en su totalidad el gobierno de la Ciudad. Hay las que tienen el 80% de aporte estatal y por lo tanto tienen que cubrir el 20% restante con la cuota; también hay otras que tienen el 60%, 50% de aportes y un grupo de escuelas que no tienen aporte”.

“Las escuelas parroquiales tienen el 100 por ciento de aporte estatal, esto significa que el salario se los paga en su totalidad el gobierno de la Ciudad.

El aporte determina el tope al que puede llegar el arancel, mientras que los colegios sin aportes pueden cobrar lo que deseen. “Como se ve, el argumento de que tienen que cobrar la cuota para pagar salarios no es verdad en todos los casos y es el mismo latiguillo que usan cuando aumentan la cuota y dicen que es por la paritaria docente”, dijo una fuente de SADOP.

Así y todo, la situación es compleja ya que la realidad de las escuelas privadas difiere según los casos. “Es cierto que en las escuelas que tienen el 100 por ciento de aporte, las cuotas son muy accesibles. Y también está el universo de las escuelas públicas de gestión privada de cuota cero: son las que están en las villas, ahí los alumnos no pagan nada”, explicaron en SADOP.

Esa es la razón por la cual no puede haber una medida equiparadora, como podría ser la suspensión total del pago de las cuotas o el refinanciamiento con características igualadoras, ya que “las subvenciones varían según el porcentaje de aportes que reciben las instituciones educativas  y los distintos tipos de cargos docentes”.

Es decir, hay escuelas cuyos planteles docentes están cubiertos en su totalidad por los aportes estatales, mientras que otros lo hacen en parte y en un porcentaje que varía dependiendo de los planes educativos.

“Las escuelas privadas, en su gran mayoría, reciben subsidios para el pago del salario de lo docentes. De eso se hace cargo el Estado, entonces eso está garantizado. Y al no haber clases, no tienen los costos de abrir las escuelas, así que de más está decir que deben mantener el arancel y que no está justificado ningún aumento de cuota que se plantee en este contexto”, dijo a Diario Z el secretario general de UTE-Ctera, Eduardo López.

La cuarentena está haciendo crujir la economía, pero sobre todo está dejando de manifiesto que la mano invisible del mercado tiene mucho de visible. De Vincenzi reveló en declaraciones periodísticas que están registrando un incremento del 50% de las cuotas en mora. En este aspecto, planteó que “los aranceles claramente se tienen que pagar” y pidió “una conducta responsable a los padres que puedan hacer el esfuerzo”. Mientras tanto, el Estado sigue destinando gran parte del presupuesto educativo para mantener a las escuelas privadas.