El gobierno porteño compró medio millón de tests rápidos para Covid-19

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z.

El gobierno porteño adquirió 500 mil test rápidos COVID-19 marca Panbio de ABBOTT por 261 millones de pesos.  Los test rápidos adquiridos por la Ciudad son uno de los tipos de análisis recomendados para detectar casos positivos de coronavirus. Se trata de una muestra de sangre que se extrae con un pinchazo en un dedo. El otro, el PCR, consiste en un hisopado en nariz o boca, y aunque su resultado demanda más días, suele ser más efectivo.

La compra está vinculada al proceso de descentralización de los testeos. En ese sentido, la Ciudad ya cuenta con tres laboratorios públicos destinados para tal fin, donde se realizan entre 400 y 500 análisis diarios, a los que sumarán otros tres y cinco privados. Tuvo el aval del Hospital de Infecciosas Dr. Francisco Javier Muñiz. “Me parece bárbaro que los hayan comprado y mejor si los ponen rápidamente a disposición”, señaló el médico infectólogo Luis Trombetta. También fue consensuada con el Ministerio de Salud de la Nación, según confirmó a Diario Z una alta fuente de la cartera encabezada por Ginés González García.

Para esta etapa que se abre de la cuarentena, explican desde la cartera sanitaria, es necesario ampliar la capacidad de testeo. Según confiaron fuentes gubernamentales a Diario Z, se están coordinando medidas entre las distintas jurisdicciones para ampliar la capacidad de testeo de la población, mediante test rápidos, un paso previo indispensable para liberar la cuarentena lentamente. Por caso, el Ministerio de Salud de la Ciudad encontró que la incidencia de los llamados asintomáticos es más elevada de la que se creía, ya que representan dos de cada tres contagiados. De hecho, el 94% de los repatriados infectados con coronavirus presentaron síntomas leves. Justamente los asintomáticos, concuerda la epidemióloga del Hospital Gutiérrez, Angela Gentile, son la población clave a detectar para frenar el contagio masivo, puesto que se trata de personas que “sin saber que portan el virus pueden esparcirlo entre sus contactos con una alta transmisibilidad”. 

El plan del gobierno es destinar los análisis de PCR para las personas que presenten síntomas (como se hizo hasta ahora) y los testeos rápidos estarán asignados para personas que podrían estar en riesgo de contagio, aunque no presenten síntomas. Entre ellos, contactos estrechos con contagiados confirmados, personal de salud, adultos mayores, entre otros. “Es una medida importante para poder salir de la cuarentena estricta”, indica Diego Libkind, investigador del Conicet del área microbiología y director del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC).

El aislamiento social obligatorio está dando buenos resultados. Los expertos coinciden en que la curva de contagios logró desacelararse en comparación con otros países y que esto se debe al alto nivel de acatamiento social que tiene la cuarentena que comenzó el 20 de marzo. Ahora, el pico de contagios esperado para mediados de mayo se trasladó hasta junio, mientras crece la presión de las empresas por comenzar a flexibilizar las restricciones laborales y de movilidad.

Masificando los test, el gobierno empieza a preparar el terreno para salir paulatinamente de la cuarentena, aunque según advirtieron aún no se sabe a ciencia cierta por cuánto tiempo más habrá que sostener el distanciamiento (recomendado de dos metros), el uso de tapabocas y la prohibición de aglomeraciones de personas.