“Con un tapaboca simple bajamos muchísimo la carga de virus en el ambiente”, afirma el biólogo Diego Libkind

Franco Spinetta. Especial para Diario Z

“Es el momento para concientizar sobre el uso  (y buen uso) del tapaboca, mientras las autoridades sanitarias amplían la capacidad de testeo masivo.” Lo dice, sin dudas, Diego Libkind, doctor en Biología y director del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (Ipatec). “Son las dos cuestiones clave para empezar a salir de la cuarentena”, agrega. Desde Ipatec divulgaron un claro informe sobre cómo confeccionar, colocar y reutilizar los tapabocas caseros que son de uso obligatorio.

¿Cómo surgió la iniciativa de las recomendaciones?

Una vez arrancada la cuarentena, todos los miembros de Ipatec, que somos alrededor de 40, fueron convocados para ver qué se les ocurría, cómo podíamos sumar. Somos empleados públicos, si bien cada uno de nosotros tiene mucho para hacer en nuestras tareas cotidianas, que estamos llevando adelante desde casa. Les propuse que nos pusiéramos a pensar qué iniciativas podíamos aportar desde la ciencia. La verdad me sorprendí por la respuesta, hubo muchas ideas. Empezamos a seleccionarlas y las encaramos como grupo de trabajo. La primera fue este informe técnico sobre los tapabocas, que justo se dio la casualidad que nos habían pedido desde la provincia de Río Negro un informe sobre el mismo tema. Nosotros ya estábamos trabajando, estudiando qué se estaba haciendo en otros lugares del mundo, acerca de las medidas que se están aplicando y la utilidad del barbijo y del tapaboca higiénico para prevención. No sólo los barbijos específicos para los trabajadores de la salud, sino para el resto de los ciudadanos, principalmente para evitar la propagación masiva del virus.

Estamos en un contexto en el que la información llega muchas veces cruzada por desinformaciones. En el caso de su informe, lo interesante es el sello del Conicet, que le da la autoridad necesaria para evitar malos entendidos.

-Los científicos sabemos hacer esto: buscar información, leer los papers de otros investigadores, ir a la base de la información. Recopilamos la información y la concentramos en dos informes, uno más técnico-científico y el otro para la ciudadanía en general. El primero sirve para justificar el uso obligatorio de los tapabocas. En los países donde se están aplicando estas medidas complementarias, como el lavado de manos frecuente, el estornudo en el codo, los testeos masivos y los tapabocas, aparentemente está funcionando. También hay contraindicaciones, claro, sobre todo por el mal uso. Y para eso es necesario buena y clara información.

¿Cuál es la principal función del tapabocas?

La más importante es que las personas que tienen el virus y no tienen síntomas, pueden contagiar principalmente por las secreciones de la boca. Entonces, ¿cómo hacemos para que en la vía pública para disminuir la posibilidad de contagio? Cada vez se está probando más que las partículas que largamos al hablar y respirar, y por supuesto al toser o estornudar, permanecen en el aire bastante más tiempo, llegan a la superficie y se mantienen ahí. Para minimizar eso, es necesario el tapaboca. Por supuesto en el ambiente hospitalario, es necesario un barbijo específico, de mucha más densidad de protección. Pero para la vía pública, el tapabocas sirve porque evita la dispersión de una enorme cantidad de partículas minúsculas. Y lo hacemos con cualquier tipo de tela. Con un tapaboca simple estamos bajando muchísimo la carga de virus en el ambiente. Ahora, hay que luchar por la imposición de ciertos hábitos: aprender a usarlos y cómo reutilizarlos. Todo eso se tiene que comunicar bien. Como primera cuestión, lo tienen que usar todos. Y como segundo, el uso adecuado. Me han llamado de muchos medios y los veo preocupados por diferenciar los tipos de telas, pero no es lo importante. Hay que concentrarse en el uso y en que te quede cómodo, porque si te raspa o molesta, empezás a meter mano en la cara. ¡Te estás llevando las manos a la cara mucho más que antes, cuando no usabas barbijo! Entonces empieza a ser contraproducente. Tiene que permitir una buena respirabilidad, pero tampoco tiene que tener un agujero gigante… y tiene que ser reutilizable, que lo puedas lavar con agua y jabón, que no se deforme. Lo vamos a tener que usar todos los días.

¿Un mal uso puede ser más contraproducente que no usarlo?

A nivel individual, sí. A nivel colectivo, no. Esto va a sumar a la prevención. El foco tiene que estar en la comodidad, respirabilidad, ajuste y reutilización.

El IPATEC está con una campaña que se llama #CoronaTips, ¿qué otros informes están por lanzar?

Estamos haciendo una campaña de concientización. Armamos infografías con lo que sabemos de plantas y verduras, que tienen carga antiviral. A mí me parece interesante que la gente sepa que plantas muy conocidas como la menta, la cúrcuma, el ajo y la cebolla han mostrado actividad antiviral en estudios in vitro. Y también estamos dando consejos de alimentación saludable en tiempos de cuarentena: cómo manejarnos al momento de hacer las compras para higienizar, cuestiones básicas de buenas prácticas en la cocina. Vamos a hacer informes sobre el propóleo, probióticos, alimentos fermentados, masa madre, de cómo hacer rápidamente una huerta interna para tener verdes autocultivables. Es la serie que estamos armando.

Como científico, ¿este momento te da miedo e incertidumbre o te despierta más por el lado de la curiosidad?

Es una situación dual. Por un lado se sufre bastante, te cambia la rutina. Es una montaña rusa. Pero desde el lado científico uno está expectante. Lo primero fue “qué podemos hacer” como una reacción espontánea, cómo podemos aportar. Me puse a estudiar, ahora estoy investigando sobre la pérdida de olfato como método de detección de personas asintomáticas y propagadoras. La curiosidad del científico la estoy enfocando ahí. Siempre tratando de sumar porque el panorama se ve oscuro. Y sobre todo para aportar soluciones para salir de la cuarentena. Porque en algún momento vamos a tener que salir. Para eso, la utilización de barbijos y la detección de personas asintomáticas, va a ser clave.

¿Los testeos masivos son importantes para salir de la cuarentena?

Es fundamental porque es la forma que tenés de aislar al que es propagador. Pero lo veo lento, cuanto más se tarde en masificar los testeos, más vamos a tardar en salir de la cuarentena. Por eso, me interesa investigar sobre la pérdida de olfato porque, cuando se da, es bastante certero.