Rodríguez Larreta ya tiene la Ley de Emergencia Económica: le permite disponer de gran parte del presupuesto

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

A partir de mañana, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta contará con superpoderes para modificar el presupuesto de la Ciudad. Así lo definió la Legislatura porteña tras una sesión que combinó la modalidad virtual y presencial, en la que se aprobó el proyecto de Ley de Emergencia Económica enviado por el Ejecutivo hace dos semanas, aunque con algunas reformas que suavizaron la delegación de facultades.

De esta manera, Rodríguez Larreta podrá reasignar partidas, revisar programas “no esenciales” y no renovar la contratación de bienes y servicios, sin límite alguno y bajo supervisión de una comisión de seguimiento y control, y de la Auditoría General. La iniciativa fue aprobada con 38 votos positivos de los bloques de Vamos Juntos, Partido Socialista, UCR-Evolución y GEN, mientras que concitó el rechazo de 21 diputados del Frente de Todos, Autodeterminación y Libertad y el Frente de Izquierda y los Trabajadores.

Tras un largo debate en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el oficialismo finalmente decidió hoy, sobre tablas, eliminar el polémico artículo 19 de la ley, que facultaba al gobierno de Rodríguez Larreta a escalonar el pago de los salarios de los trabajadores del Estado local ante una virtual falta de liquidez en las cuentas públicas. Además, los aliados del oficialismo lograron disminuir el brusco recorte presupuestario que padecerá el Instituto de la Vivienda de la Ciudad. En el texto original se estipulaba una reducción del 70% de los fondos derivados del Instituto del Juego porteño, mientras que en el proyecto aprobado, la reducción será del 35%.

“Sabemos que es necesaria una Ley de Emergencia Económica en la Ciudad para combatir al coronavirus, pero no estamos dispuestos a darle un cheque en blanco al gobierno porteño y otorgarle superpoderes, que además, están prohibidos por la Constitución”, dijo a Diario Z el diputado del Frente de Todos (FdT), Santiago Roberto.

Una de las principales críticas que apuntaron los legisladores del FdT es que el proyecto no especifica a qué áreas se reasignará el presupuesto y que la decisión del destino de toda la masa presupuestaria quedará en manos del jefe de Gobierno.

“Necesitamos que quede expresado claramente el destino que tendrá la reasignación de partidas porque es fundamental que le llegue a los comedores comunitarios que cada vez alimentan a más personas y que sirva para resolver la emergencia habitacional de los barrios vulnerables y así impedir que el contagio de la enfermedad se disperse entre sus habitantes. Es vital que esos recursos se destinen a la compra de insumos para los hospitales públicos, que también se refleje en auxilios económicos para los cuentapropistas, los comerciantes y las Pymes”, añadió Roberto.

Desde Vamos Juntos, Roy Cortina argumentó que si “hay un contexto que justifica una ley de emergencia, es éste”. El diputado de extracción socialista y aliado del oficialismo especificó que ésta es una “ley que le otorga recursos al Estado para afrontar una situación inédita en la historia del mundo. Es práctica y concreta, no tiene vicio de inconstitucionalidad. Es una ley que le permite al jefe de Gobierno redistribuir recursos de manera prioritaria, para cuestiones que considere el Ejecutivo como esenciales”, explicó.

Para el legislador del Frente de Izquierda, Gabriel Solano, la eliminación del artículo 19 que aleja la posibilidad del pago en cuotas de los salarios está lejos de tranquilizar a los trabajadores del Estado porteño. “Hay 18 mil puestos de trabajo en riesgo, que son los contratos de locación de servicios que tiene el gobierno”, denunció. Y advirtió que, por ejemplo, el 70% de la planta del IVC está contratado de esa manera.

“El proyecto mejoró enormemente en relación a cómo llegó”, dijo a Diario Z Sergio Abrevaya, legislador del Bloque GEN, quien votó a favor. “Hay una comisión de seguimiento del gasto, quitaron el artículo polémico que ponía en riesgo salarios, y da la posibilidad a quienes están ganando en este contexto, como los bancos, para adelanten liquidación de impuestos. El Ejecutivo tiene que tener la posibilidad de reordenar partidas”, justificó. Abrevaya advirtió que la caída de la recaudación va a ser mayor de lo que se prevé, ya que la recaudación de la Ciudad está centrada en el comercio, a través de Ingresos Brutos y Sellos que representan el 70% de la caja.

Al respecto, el diputado de Evolución -bloque que también apoyó al oficialismo- Juan Francisco Nosiglia apuntó que la recaudación de abril sufrió una baja del 40% interanual y que, en este contexto, el Ejecutivo “necesita una herramienta para manejar esta crisis”. Al mismo tiempo, remarcó que la Legislatura tendrá un rol clave en el seguimiento y control del gasto a través de los informes mensuales que Rodríguez Larreta deberá enviar a la comisión de seguimiento.

Justamente, dicha comisión fue el eje de un fuerte desencuentro entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, ya que luego de arduas negociaciones el oficialismo definió que la mayoría y la presidencia del cuerpo de control quede en manos de Vamos Juntos y sus aliados.

“El consenso fue una pantomima, pedimos que el presidente de la comisión de seguimiento de las reasignaciones de partidas sea de la oposición, pero dijeron que no”, dijo, ofuscado, el legislador Leandro Santoro. Mientras que Cecilia Segura dijo que se corre riesgo de “que termine siendo una comisión de convalidación de la impunidad”.