Infectólogos: la epidemia en la Ciudad no es explosiva, pero puede desbordarse en las villas y geriátricos

De los aproximadamente 5.600 casos de coronavirus que hay en la Argentina, el 30% se encuentran en la Ciudad de Buenos Aires, donde vive el 7 por ciento de la población nacional.

A este dato hay que agregarle el índice de reproducción de contagio. En la Capital se ubica en 1,5, es decir, cada persona portadora del virus infecta hasta ahora a una persona y media. Se supone que cuando este índice (Factor R) está por debajo de 1 la epidemia está en retroceso. No es el caso de la Capital. A nivel nacional, en cambio, el Factor R está en una situación de empate: 1,1.

La próxima fase de la cuarentena tiene un rasgo muy distinto a las anteriores. Cada distrito, incluso municipio, podrá administrar el aislamiento social con mayor libertad que hasta ahora. Es una etapa de regionalización del modo de transitar la pandemia. Por eso poner el foco en lo que ocurre exclusivamente en la Ciudad se vuelve clave. La flexibilización del aislamiento  social porteño no podrá parecerse al de los catamarqueños, por ejemplo, que no han presentado ni un sólo caso desde que llegó el coronavirus al país.

Diario Z consultó a dos infectólogos que trabajan en hospitales públicos porteños respecto de la evolución de epidemia en el distrito: Luis Ángel Trombetta, del Hospital Muñiz, y Ricardo Teijeiro, del Hospital Pirovano y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (Saadi). Esto fue lo que dijeron.

“No se puede hablar de crecimiento exponencial, pero no hay duda de que en la Ciudad la situación es de un incremento de la cantidad de casos-remarcó Teijeiro-. En parte es por estos operativos en los barrios vulnerables para ir a buscar potenciales casos casa por casa. La búsqueda activa es muy buena para anticiparse. Ahora, si comparamos la situación de la Capital con la de Santa Fe, por ejemplo, que hace 20 días no tiene ningún caso, el escenario porteño es muy distinto y tiene necesidades diferentes”.

“Hay que poner el acento en la asistencia a los barrios vulnerables y los geriátricos. Los adultos mayores son quienes con más probabilidad tengan que utilizar camas de terapia intensiva si se infectan”.

Ricardo Teijeiro, infectólogo del Hospital Pirovano.

Teijeiro remarcó que la cantidad de días que se demoran en duplicarse los casos se ha ido estirando, también en la Capital. “Por ahora a nivel nacional crece de entre 100 y 200 por día y en la Ciudad suele ser el 30 por ciento del total. Pero en algún momento podemos llegar a tener 1000 casos diarios y eso tampoco será un incremento exponencial. Se puede hablar de eso cuando son 10.000 por día y la situación está fuera de control”.

Al ser consultado sobre en dónde debería ponerse el acento del cuidado en la próxima fase, Teijeiro destacó: “En la asistencia a los barrios vulnerables y los geriátricos. Hay que pensar que los adultos mayores son quienes con más probabilidad tengan que utilizar camas de terapia intensiva si se infectan con el virus. El tema de los geriátricos es central. No es nuevo el estado en el que están, sólo que ahora sale a la luz”.

“El sistema sanitario de la Ciudad está en condiciones de resistir una expansión del virus si no es exponencial”.

Ricardo Teijeiro, infectólogo del Pirovano

“Por otra parte-agregó Teijero-en el caso de los barrios vulnerables habría que pensar en hospitales de campaña para poder internarlos ahí y que no haga falta moverlos de un lado al otro”.

El infectólogo sostuvo que el sistema sanitario de la Ciudad está en condiciones de resistir una expansión del virus. “Hoy tenés un 30 por ciento ocupado de la terapia intenstiva, aunque nos harían falta más respiradores. El tema es que estamos empezando el invierno y todo tipo de enfermedades respiratorias van a crecer”.

Luis Ángel Trombetta, infectólogo del Muñiz, coincidió con su colega respecto de que la situación global porteña. Sostuvo que a pesar de ser más grave que la del promedio nacional está “bastante controlada”.  “Todavía tenemos pocos casos. No hay un salto exponencial. Crecen, pero por debajo de la zona de catástrofe. Esa cierto que empezaron a aparecer en los sectores más desprotegidos, como la Villa 1-11-14 o la 31 y eso es preocupante. Pero todavía no es una explosión”.

“La mayoría de los trabajadores de la salud que se infectaron lo hicieron fuera del sistema público. Eso muestra que, con todo, en los hospitales está funcionando mejor la protección”

Luis Ángel Trombetta, infectólogo del Hospital Muñiz.

“Por ahora-remarcó Trombetta- Si comparás Buenos Aires con Milán o Nueva York estamos muy bien. Sin embargo las comparaciones son difíciles porque también podríamos poner de parámetro a Montevideo.  Y va ser inevitable que los casos crezcan en los grandes centros urbanos”.

El especialista de Muñiz dijo que está saliendo a la luz  que “los geriátricos eran truchos y algunas clínicas depósitos”. En ese sentido remarcó que la mayoría de los trabajadores del área de salud que contrajeron coronavirus “se infectaron fuera del sistema público y luego lo ingresaron en algún hospital”. “No hay muchos casos de personal de salud que se infecte o contagie por atender dentro del hospital público. Las condiciones y la formación para atender están mejor ahí”.